
Piden un cambio en la legislación que permita incautar la maquinaria de panaderías ilegales
La mitad del pan que se consume en el país es ilegal y se elabora mediante mecanismos no solo legítimos, sino también peligrosos para la salud de los consumidores. Así lo afirma el Centro de Industriales Panaderos, que hoy denunciará esta situación ante la Comisión de Salud del Senado.
Los panaderos pedirán a los legisladores que impulsen cambios en el marco normativo que rige hoy para el sector, algo en lo que ya está trabajando el diputado oficialista Horacio Yanes.
Buscan que a través de cambios en el Código Penal, las autoridades municipales puedan realizar un control más estricto y atacar así la producción ilegal de pan.
El presidente del gremio de panaderos, Jorge Aguirrezabalaga, dijo a El Observador que la informalidad en el sector se arrastra desde muchos años, pero que se acrecentó en forma notoria tras la crisis del año 2002. “Nosotros estimamos que el pan ilegal en el mercado abarca casi el 50%”, dijo.
Explicó que existen “grandes galpones de producción informal” y que si bien las autoridades realizarn diversos procedimientos “muchos de ellos no son efectivos” porque luego que se los detecta y se les quita la producción de ese día se mudan y siguen produciendo en otro lugar.
“Se les hace una inspección, saben que fueron descubiertos y se mudan porque como la clientela no es del barrio no tienen problemas”, dijo Aguirrezabalaga.
Por lo general, las panaderías ilegales elaboran el pan en grandes galpones y –según el Centro de Industriales Panaderos– en condiciones higiénicas inadecuadas, utilizando aditivos prohibidos. (ver apunte). Luego el pan es repartido por sus productores en almacenes de barrio, sin ninguna grifa ni identificación de origen.
Maquinaria. Para los panaderos la solución al problema es crear un nuevo marco normativo que permita a las autoridades municipales no sólo decomisar el pan y clausurar el lugar, sino también incautar la maquinaria y
las camionetas con que reparten el pan, como forma de frenar la fabricación de productos ilegales.
Para eso ya hay algunos legisladores trabajando en el tema. El diputado del Nuevo Espacio, Horacio Yanes, se reunió con los panaderos hace algunos meses y empezó a hacer contactos con algunas Intendencias, que le confirmaron la voluntad política de atacar ese problema.
Además, Yanes está planificando un proyecto de ley –que podría incorporarse a las modificaciones al Código Penal– para frenar la producción ilegal de pan.
“El problema es que esos lugares trabajan de noche, pero las Intendencias no puede entrar a hogares en la noche. Tienen que esperarlos en la esquina y a lo sumo les requisan el pan que produjeron y nada más”, dijo Yanes. “No hay legislación que permita requisar las maquinarias”, agregó.
Se buscará también que a través de la nueva normativa los almaceneros tengan la obligación de decir a su clientes de que marca es el pan y, al mismo tiempo, también se obligará a los molinos a documentar a quién le venden harina en forma industrial.
El Observador, Martes 17 de junio del 2008