
Los 21 votos necesarios para aprobar el proyecto que reserva al menos un tercio de los lugares de las listas de votación nacionales y departamentales para las mujeres parecía que iban a estar. Pero en los instantes previos al inicio de la sesión en el Senado, los legisladores del Partido Nacional (PN) cambiaron la jugada y en los pasillos del Palacio Legislativo hablaron de presentar un proyecto alternativo, que el Frente Amplio (FA) no votaría. Por lo pronto se abrió un cuarto intermedio hasta el próximo miércoles...
Todo se dio en medio de un ambiente tenso, de desconcierto e incertidumbre.
La presentación de un proyecto alternativo por parte de los senadores blancos sorprendió a más de uno, incluyendo a las únicas tres diputadas que tiene el Partido Nacional (PN), Adriana Peña, Beatriz Argimón y Sandra Etcheverry, que montaron guardia detrás de su líder de sector, Jorge Larrañaga (Alianza Nacional), durante la mayor parte de la sesión. La idea nacionalista pretende que la cuota femenina en las listas de candidatos se aplique en principio a las elecciones internas y que el proyecto de ley, tal como está planteado, rija desde 2014.
“El proyecto fue modificado en comisión para lograr los máximos consensos posibles. El original contenía disposiciones para las internas de los partidos pero se entendió que no iría porque algunos sectores no querían quedar atados a la cuota.
Me parece extraño que a esta altura el PN plantee una modificación de esa naturaleza cuando sabe que el consenso fue otro y participó en la comisión como lo hicimos todos”, se lamentó la senadora frenteamplista Mónica Xavier (Partido Socialista) minutos antes de entrar en el debate parlamentario.
Durante la sesión el senador Rafael Michelini (Nuevo Espacio), que actuó como miembro informante, expresó: “¿Vamos a votar por unanimidad el artículo 1° (donde se declara de interés general la participación equitativa de personas de ambos sexos en la integración del Legislativo, las intendencias, las juntas departamentales y las locales de carácter electivo) y no vamos a votar el mecanismo que propone el proyecto para que eso ocurra?”. “¡Ah, claro! Ésa es otra historia”, ironizó.
Michelini realizó un “reconocimiento a los que a pesar de no estar totalmente de acuerdo con el proyecto lo van a acompañar”. Con estos dichos se refería al Espacio 609, que a pesar de haber argumentado en contra decidió tener un “gesto flexibilizador” y dar vialidad a la propuesta. “Somos pesimistas en cuanto al resultado. Pero la acompañamos para plantear la duda y conocer si el ejercicio nos da la razón o no. El resultado está en la cancha”, alegó la senadora Lucía Topolansky (MPP).
Al tratarse de una ley electoral, para su sanción se requieren dos tercios de los votos (es decir, 21 de los 30). Hasta el momento sólo están asegurados los 17 frenteamplistas.
En el Partido Colorado (PC), el senador Julio María Sanguinetti argumentó a favor del proyecto pero sus pares en la cámara alta mostraron incertidumbre hasta último momento.
“Estamos ante una buena norma. No es una ley fundamentalista.
Yo confío en que salga adelante”, expresó el ex presidente.
Tiro al blanco La posición del PN al finalizar la sesión no quedó para nada clara; cuando le tocaba el turno de exponer, se votó el cuarto intermedio hasta el próximo miércoles. El senador Francisco Gallinal (Correntada Wilsonista) reconoció que él mismo votó el proyecto que salió de comisión y que ayer se iba a poner a consideración. En cambio, dijo: “Tenemos discrepancias en que se excluya a las elecciones internas, ése es el paso previo y fundamental para ir generando nuevas figuras [femeninas] y esto no quedó saldado en la comisión porque el FA no lo aceptó.
El otro punto es a partir de cuándo empezaría a regir. Si este tema de las internas lo aprobamos como una experiencia interesante, que el proyecto rija a partir de 2014”.
Por su parte, Michelini dijo que se ha dado “un paso en el sentido de que pusimos el tema en debate en el Parlamento. Consensuamos en la comisión y se hizo un buen proyecto, siempre estamos abiertos pero no a renunciar a que la mujer pueda participar”. Sobre la propuesta de incorporar las internas dijo que “si eso trae los 21 votos, bienvenido” pero “temo que puede ocurrir que se le agregue al camión tanta leña que luego no salga”. Y agregó: “Que rija a partir de 2014 es una nueva postergación, es una forma de no votar nada. La lucha por la participación de la mujer va a llevar muchos años, no se arregla sólo con un proyecto de ley. Pero si los votos no nos alcanzan seguiremos luchando hasta las últimas consecuencias, hasta el último segundo”. ¦ Lourdes Rodríguez
La Diaria, Jueves 15 de mayo del 2008.