
Lo que terminó de irritar al diputado Horacio Yanes fue el último llamado de la Intendencia de Montevideo a inspectores con altura mínima de 1.70. Yanes, de 1,60 metros, presentó un proyecto que defiende a "petisos" y "gordos".
La iniciativa será presentada en los próximos días ante la bancada del Frente Amplio, aunque el diputado del Nuevo Espacio viene elaborando el proyecto de ley desde hace tiempo. Allí se obliga a que toda convocatoria de personal -ya sea en el Estado o en el sector privado- incluya fundamentos científicos o técnicos para justificar limitaciones en las condiciones físicas establecidas, por altura, peso o alguna otra razón.
Yanes recuerda, con evidente rabia, la respuesta que dio el director de Tránsito de la Intendencia de Montevideo, Gonzalo De Toro, cuando se lo consultó por los límites de altura (1,70 para hombres y 1,60 para mujeres) del llamado a 40 inspectores realizado en mayo: "Dijo que era para imponer respeto. ¿Un hombre de 1,65 no impone respeto? Es un absurdo total. Se actúa por inercia, sin razones".
La iniciativa apunta a la defensa de "petisos y gordos": si hay una limitación no debe ser "por capricho", sino con una explicación científica. "¿Por qué un enano no puede ser operador PC o tornero? Que lo expliquen", dijo Yanes a El País.
El diputado también pone como ejemplo el caso de una mujer de 85 kilos y altura de 1,62, que el año pasado salió sorteada para una convocatoria de la Intendencia, pero fue rechazada debido a su peso.
El articulado del anteproyecto indica que en toda convocatoria de personal, donde se requieran condiciones "que se deriven de aptitudes", deberán especificarse los requisitos para el desempeño del cargo, así como las razones detalladas para esos requisitos.
El Ministerio de Trabajo haría la fiscalización y se prevén multas para las empresas que van desde 10 UR a 100 UR ($ 3.616 a $ 36.162). El producido de las multas será repartido entre el denunciante y el Ministerio, en partes iguales. En la exposición de motivos, se indica que el proyecto busca evitar las diferencias de oportunidades, fruto de "arbitrariedades y distinciones improcedentes", al seleccionar a un aspirante.
"Sucede que ante un llamado para cubrir vacantes se determinan requisitos físicos al aspirante, sin establecer los fundamentos científicos o técnicos por los cuales es necesario tener esas condiciones y no otras", dice el proyecto de ley.
Al establecerse requisitos físicos, se restringe la libertad de las personas y se limita el desarrollo personal, afirma Yanes. Según el proyecto, la existencia de requisitos físicos pueden incluir "contenido discriminatorio", que "nada tiene que ver con el cargo en cuestión". La discriminación empuja a las personas a trabajos con salarios bajos en la economía informal.
Prohibido discriminar por tamaño
El primer artículo del proyecto de Yanes prohíbe "toda forma de discriminación para anular o alterar la igualdad de oportunidad o de trato en el empleo". También se prohíben exigencias físicas sin fundamentar su requerimiento. Así, las condiciones físicas deben ser justificadas de manera obligatoria, documentando los fundamentos científicos o técnicos que refieran al cargo en cuestión. La selección debe hacerse de acuerdo a "criterios razonables, fundados y ajustados a derecho". El aspirante tendrá derecho a exigir que se le expliciten los fundamentos que determinen una selección, "en forma seria y respetuosa". Si un aspirante es rechazado "en forma discriminatoria", por no cumplir con los requisitos físicos y es comprobable su aptitud para el puesto, podrá hacer la denuncia ante el MTSS, más allá de las acciones judiciales por daños y perjuicios.
El País, Martes 24 de junio del 2008.