
Con notoria molestia y hasta decepción se analiza en varios sectores mayoritarios del Frente Amplio la decisión tomada el sábado por el Plenario, que se sumó a la campaña por la anulación de la ley de caducidad.
Se trata de un asunto que hoy no es prioritario y que el Frente debió encarar -en todo caso- en el programa para el próximo período. Eso dicen dirigentes socialistas, del MPP, Asamblea Uruguay, Alianza Progresista y la Vertiente Artiguista, sectores que no apoyaron la decisión del Plenario y que conforman la base del gobierno. La resolución del sábado contradice la opinión del presidente Tabaré Vázquez y el programa llevado adelante por el Frente Amplio.
En el Partido Comunista y el Nuevo Espacio -que defendieron la resolución junto al PVP y otros sectores menores- creen que esto implica un impulso importante en la campaña. En los otros sectores domina el escepticismo sobre la posibilidad de alcanzar las firmas requeridas y de que el Frente realmente aporte su estructura a la campaña. Si así sucede, "desgastará fuerzas" en un momento pre electoral, dijo una fuente de la Vertiente.
El último informe dado al Pit-Cnt por la coordinadora por la anulación de la ley, indica que hay 70.000 firmas recolectadas, de las cerca de 300.000 requeridas. La central acaba de realizar un aporte económico de US$ 5.000 a la comisión y el objetivo es llegar a unas 100.000 firmas para el próximo 1° de mayo. "La campaña se impone contra viento y marea. Tiene mucha más fortaleza en las bases que en las direcciones de los partidos, eso quedó claro en el congreso y en el plenario", dijo a El País el sindicalista comunista Juan Castillo.
Y argumentó: "Las direcciones políticas hacen unas propuestas y las bases toman otras decisiones". El sábado, Castillo estuvo en permanente contacto telefónico con comunistas que participaron en el plenario y cree que ahora no hay dos lecturas: el Frente debe apoyar la recolección y los sectores "deben salir a buscar firmas, sin más vuelta de hoja".
VISIONES. ¿Cómo explica el cambio de posición del Frente en relación a lo anunciado en campaña y la desautorización al presidente Tabaré Vázquez? "Eso hay que preguntárselo a los promotores. Nosotros teníamos otra tesitura", respondió la senadora del MPP Lucía Topolansky.
El MPP se abstuvo el sábado porque en el congreso previo a las elecciones se había decidido "ir hasta las últimas consecuencias con el artículo cuarto" y se dijo eso en la campaña. "No nos parece bien cambiar en la mitad del período. Yendo hasta las últimas consecuencias con el artículo cuarto es que hay militares procesados, causas abiertas. No creo que los militares hablen más porque la ley exista o no exista", opinó Topolansky.
El MPP no es partidario de la recolección de firmas por "un problema táctico" y porque "en este momento no es el centro de la lucha". Topolansky dice que el MPP apoyará la resolución porque no "sabotea" nada, pero aclaró que la organización debe corresponder al Frente.
En cambio, la viceministra Lilián Kechichián (Alianza Progresista) no cree que exista un "cambio sustancial" en la recolección de firmas y afirma que la campaña ha avanzado poco porque "la ciudadanía sabe que el gobierno comprometió su palabra" en no derogar.
Como miembro del gobierno, la subsecretaria entiende que está en juego un compromiso establecido en el programa y resuelto por un congreso "que discutió profundamente" el tema. "Vázquez está cumpliendo con su palabra, al aplicar el artículo cuarto", indicó.
Kechichián cuenta que sintió tristeza: "Se tiene que terminar el tiempo de los partidos que prometen cosas y luego hacen lo que quieren. En un futuro programa esto puede estar incluido, pero debe ser discutido de otra manera".
El diputado socialista Gustavo Bernini también considera que el asunto debió estar en el próximo programa, a resolverse en diciembre. "De todos modos, la decisión es de la fuerza y no del gobierno. No hay una contradicción de tal magnitud que afecte el resultado electoral de la próxima elección", dijo a radio El Espectador.
La Vertiente Artiguista, en tanto, tiene una resolución del año pasado donde se acuerda "bregar" por la eliminación de la ley en el próximo período, pero también se entiende que "no es un tema prioritario y que ya se ha avanzado en derechos humanos", dijo el dirigente Daniel Bentancor.
En Asamblea Uruguay, el sector de Astori, creen que la decisión del Frente no puede obligar a ningún sector a juntar firmas: "Los que quieran trabajar por la derogación, lo harán. Y los que no, no trabajaremos. Es un tema de conciencia", opinó el senador Carlos Baráibar.
Y afirmó que debe respetarse la postura planteada en la campaña electoral, y mantenida por Vázquez, de "acatar lo que el pueblo decidió" en 1989.
FIRMES. Al igual que en el Partido Comunista, en el Nuevo Espacio harán presión para que el Frente se embandere con la campaña y que la recolección tenga un claro impulso.
Para el subsecretario Felipe Michelini, no hay cambio de posición porque cuando el Frente discutió el tema antes de la campaña electoral, la iniciativa de recolección de firmas no estaba planteada.
A Michelini directamente no le "consta" que Vázquez esté en contra de una consulta popular. "Es más, el hermano de Vázquez se manifestó a favor. El presidente dijo que se iba a manejar en el marco de la constitución, la ley y el programa del Frente. Cuando se apruebe la reforma constitucional, el presidente tomará en cuenta eso. Además, la Presidencia ha enviado a la Justicia todos los casos analizados", apuntó.
Polémica que lleva 22 años
La ley de Caducidad fue votada el 22 de diciembre del año 1986. Luego de eso, se conformó la comisión nacional pro referéndum, de la cual el hoy presidente Tabaré Vázquez era el encargado de finanzas. El 57% votó amarillo en el plebiscito del 16 de abril de 1989 y la ley quedó firme.
En la campaña electoral de 2004 el Frente se comprometió a respetar aquel resultado. Sin embargo, en el último congreso de diciembre se emitió una decisión en la que se apoya la campaña contra la ley, pero dejando en libertad a los sectores para participar o no en la recolección de firmas.
Este sábado el Plenario del Frente tomó una decisión que interpreta la resolución del congreso y convoca a la estructura frenteamplista a recolectar firmas para una consulta que anule la ley de Caducidad. Inicialmente había una moción más flexible, que "encomendaba" a participar en la campaña. Hubo 81 votos a favor, nueve negativos y 53 abstenciones.
El País, Lunes 7 de abril del 2008.