
Fueron formalmente habilitados ayer los semáforos de avenida Dr. Roldán y Antonio Estefanell. Se trata de una batería doble de semáforos, para que sea fácilmente visible en una zona de mucho tránsito diurno. Participaron en el evento el intendente Julio Pintos junto a varios directores, así como alumnos y maestras de la escuela número 87, del barrio Purificación 3. En los hechos, el servicio estaba funcionó durante todo el fin de semana, como prueba.
Con un costo total estimado en cuatro mil dólares, y una base de dos mil dólares por el controlador electrónico, el equipamiento iba a estar pronto antes de Semana de Turismo, pero algunos inconvenientes técnicos determinaron una demora mayor. Tal fue el caso de la instalación bajo tierra del controlador de los sistemas, que en un principio iban a ser aéreos.
Sergio Gregorio, principal de la empresa instaladora, detalló a EL TELEGRAFO que se trata de «un sistema de cuatro movimientos, que permitirá la circulación de Sur a Norte y viceversa, así como ambos giros, al Este y al Oeste, con doble sistema de luces».
EQUIPO NUEVO
Todo el equipamiento electrónico es nuevo, así como el cableado, lo que determina que podrá tener otras prestaciones en el futuro. Por ejemplo, la conexión con los sistemas de AFE, para cuando el ente ferroviario decida poner los controladores interconectados con los semáforos. En ese caso, la Intendencia solamente deberá conectar el cable, porque el sistema ya prevé técnicamente esa solución. Sin embargo, no se estima que AFE lo instale en poco tiempo, ya que por una parte el tráfico ferroviario es escaso, y cada controlador de la interconexión tiene un costo estimado superior a los 20.000 pesos.
Mientras tanto, el director de Tránsito Carlos Fábregas y el jefe de Movilidad Urbana, Sergio Coelho, explicaron a EL TELEGRAFO que los semáforos funcionarán con cambio de luces desde las 7 hasta las 20, mientras que a partir de esa hora y durante la madrugada estarán encendidas las luces intermitentes como advertencia de la potencial peligrosidad de esa esquina.
También comentaron que se trata de una zona donde circulan muchos carros y bicicletas, por lo que se redoblarán esfuerzos para que estos vehículos vayan con los indicadores necesarios, como por ejemplo ojos de gato, tal como establece el artículo 32 de la nueva Ley de Tránsito. En esa parte de la ciudad se concentra una significativa cantidad de leñerías, lo que multiplica el número de carros para el traslado.
El Telégrafo, Martes 15 de abril del 2008.