
"...nos alimentamos de la transparencia, del amor por la política, y amar a la política no implica aferrarse a cargos políticos sino que implica amar al ser humano, al individuo que conforma una sociedad, que vive en ella y de ella, es sentir un modo especifico de ver la realidad y luchar para cambiarla cuando lo creemos necesario. Y nuestro sentir esta ubicado a la izquierda del espectro ideológico en que se dividió el mundo tras siglos de construcción de paradigmas, teorías, acciones y emociones..."
SUPIMOS ANDAR, SEGUIREMOS ANDANDO
“Nuestra historia es nuestra lucha” decía una de las tantas frases propuestas por nuestro líder Rafael Michelini para nuestros congresos, campañas u otras actividades, Somos hace 15 años el Nuevo Espacio, sin desconocer nuestra anterior trayectoria en otras instituciones políticas, efectivamente nuestra historia es nuestra lucha, porque para entender el presente; tan importante como la actualidad es el análisis historiográfico que nos permite retrotraernos a la conciencia de los actores en cada momento para comprender los pasos que dieron para llegar hoy a ser lo que son, para reconocerlos en la lucha de hoy en función de la lucha de ayer.
Ese pasaje por el tiempo requiere constantemente la toma de decisiones, decisiones que van marcando el camino, construyendo la historia delineando la lucha en triunfos y derrotas. El camino que supimos andar habrá tenido errores y virtudes, arrepentimientos y gloria, aprendizaje y enseñanzas, y si tenemos que poner en la balanza los pro y contra de ese camino andado para ver cual es el saldo, no podemos decir más que lo positivo del mismo inclina la balanza a nuestro favor porque fundamentalmente nos alimentamos de la transparencia, del amor por la política, y amar a la política no implica aferrarse a cargos políticos sino que implica amar al ser humano, al individuo que conforma una sociedad, que vive en ella y de ella, es sentir un modo especifico de ver la realidad y luchar para cambiarla cuando lo creemos necesario. Y nuestro sentir esta ubicado a la izquierda del espectro ideológico en que se dividió el mundo tras siglos de construcción de paradigmas, teorías, acciones y emociones.
Y ser de izquierda es más que un modo de hacer política, es sentir un dolor en el pecho cuando vemos un niño llorar por hambre, una anciana mendigar por las calles, un hombre y su familia protegido solo por cuatro chapas, y así tantas otras aberraciones que la convivencia en sociedad que nos hemos dado debe al razonamiento y a las emociones. Nuestras sociedades aún están en deuda con ellas mismas, el progreso del ser humano ha sido mucho más tecnológico y científico, que humano.
Por eso andamos este camino tan escabroso, porque aún mucho hay por hacer, luchamos por los que menos tienen porque somos de izquierda (socialdemócratas) y lo hacemos transitando por la transparencia, con el convencimiento que nuestra función esta al servicio de los ciudadanos, y entre ellos, nuestro esfuerzo busca la igualdad de los individuos donde el derecho se convierte en herramienta más que importante, y allí cuaja la política, nuestro sentir dirigido al más ambicioso objetivo; buscar la más certera combinación que levante las banderas de la libertad y la igualdad como acciones compatibles de hacer posibles en la realidad a un mismo tiempo.
Transitamos este camino desde siempre, y lo transitamos en este primer gobierno del Frente Amplio aportando en todo lo que pudimos aportar, fuimos parte constructora de esta gestión 2005-2010 que fue sino la mejor, al menos una de las mejores de nuestra historia como país democrático y constituido en un sistema de partidos de un estado de derecho. Nuestro aporte concreto consistió, con compañeros trabajando en cargos del poder ejecutivo, en el MEC y con nuestro aporte en materia de los derechos humanos, en el MIDES actuando en el área de asistencia critica, en AFE aportando en el trabajo para hacer resurgir el transporte ferroviario tan necesario hoy en día para abastecer los requerimientos de las inversiones que vinieron y las que se avecinan, en los planes de salud y provisión de servicios médicos de calidad desde ASSE, en el MEF dirigiendo las políticas macro económicas que justamente redujeron la pobreza y la indigencia, en ANTEL generando un inmenso aporte en hacer de ella una de las empresas mas exitosas de nuestro país y abaratando el acceso a los servicios que brinda, en la UNASEV luchando en contra de la primer causa de mortandad para los uruguayos, los accidentes de transito.
En el poder legislativo, con nuestros representantes en ambas cámaras apoyamos y propusimos una gran cantidad de leyes que fueron en buena medida la que permitieron poder reconstruir y construir un país serio y eficiente, con un estado solidario con sus ciudadanos y dispuesto a llevar adelante las más novedosas transformaciones para aumentar la calidad de vida de todos los uruguayos.
Desde el ámbito local aportamos activamente en Montevideo en las políticas de juventud, en las políticas para el adulto mayor y en las de la infancia y la adolescencia, sumado a esto, esta el trabajo de nuestros ediles en el legislativo local que con su aporte supieron sumar a la construcción de una más cálida ciudad para sus habitantes. Lo mismo podemos decir de canelones y otros departamentos, en políticas de deporte y combate a la drogadicción, en seguridad vial, y podríamos seguir enumerando aportes que nos satisfacen, pero nos satisface solo en parte, porque somos conocedores que aún queda mucho por hacer, y en ese camino estamos y estaremos siempre.
A estos efectos, para todo aquel que hace política en un partido político, es importante estar en los lugares donde se toma las decisiones, porque ocupar esos lugares implica un compromiso con la gestión. Naturalmente lo más importante son los proyectos, pero para bajar una idea a tierra, hacerla realidad, para ayudar a la construcción de una mejor sociedad es importante realizar la gestión, es importante ponerse aprueba constantemente operando para ser evaluados y para cada vez hacerlo mejor.
Desde nuestro sector, en su calidad de partido político liderado por Rafael Michelini y con un equipo de dirigentes relativamente jóvenes y formados en el arte de hacer política y en diferentes disciplinas técnicas, aportamos directamente en el relacionamiento con la ciudadanía, en nuestra capacidad de transformación y adaptación de y en la sociedad, construyendo un continuo y un cambio al mismo tiempo, porque adaptarse implica un movimiento hacía la transformación y transformarse implica adecuarse a cada situación y todas las situaciones al mismo tiempo.
Fuimos entonces parte constructores de este gobierno y de un fuerte aporte a la confección del comienzo de una sociedad nueva, que seguiremos empujando a crear. Queremos tener individuos nuevos, con posibilidades y capacidades de realización, que tengan todas las herramientas necesarias para su constante superación, y que tengan también la mentalidad emocional de sufrir cuando un semejante suyo sufre, para que lo ayude a no sufrir más, al menos por cosas que puedan encontrar una solución en aspectos materiales, y allí donde un semejante considere ser mejor que otro estaremos para hacerle comprender que no hay ser humano sobre esta tierra superior a otro.
Que nuestra libertad depende de nuestra capacidad de entendernos como iguales, porque la vida en comunidad requiere ciertas ataduras, como el accionar nuestro, libre solo hasta donde no se perjudique el derecho de otro, que solo en el relacionamiento social se desata. Sabernos iguales es hacernos libres, es ser solidarios, es romper con la cultura del egoísmo liberal, es generar una cultura social, comunitaria y predispuesta al cambio transformador de las viejas estructuras en conjunto.
Por este camino anduvimos siempre, por el andamos y siempre andaremos, seremos sus representantes y adherimos a todos los que quieran seguirlo, somos lo que nos hacemos, y lo que nos hacemos no se ve a simple vista en la superficialidad de los cargos públicos, se lee en la pequeña letra de las acciones.
Somos constante crecimiento humano, somos conciencia y anhelo, presente y esperanza, somos todo aquello que podamos hacer y no lo que podamos decir, porque siempre estaremos haciendo, transformando y superándonos siempre seremos algo nuevo, siempre seremos un nuevo espacio, porque el nuevo espacio no somos nosotros, es lo que hacemos, y haremos hasta el final, hasta el último suspiro que demos en esta vida, seguiremos el mismo camino, el de la transparencia, la rectitud, la solidaridad, el de nuestros principios.
Informe: Alvaro Nieves