
Para el director municipal de Tránsito, Ing. Agr. Carlos Fábregas, el primer día de aplicación de la Ley de Tránsito en Paysandú se caracterizó por un altísimo acatamiento de las normas, y evaluó que si bien la jornada anterior fue una situación especial, con el paso del tiempo habrá un acostumbramiento y una rutina que será de amplio beneficio para todos.
Precisó Fábregas que «consideramos que como primer día realmente ha sido una respuesta muy importante de todos los usuarios de la vía pública que tenían que usar un nuevo implemento o adoptar alguna modificación de conducta».
«Pero se vio en la calle una inmensa mayoría de conductores de motocicletas con cascos, y mayoría de automovilistas con luces encendidas y cinturón de seguridad. Eso ha sido lo más visible y notorio, en el primer día, y estamos seguros de que Paysandú no va a ser diferente de otros lugares de Uruguay y del mundo donde ya se han establecido estas normas», sostuvo el jerarca.
Acotó que «la gente poco a poco va a ir adquiriendo el hábito. Hemos transcurrido el primer día y esto no termina acá, sino que al contrario, recién empieza y tenemos una larga historia por delante, un acostumbramiento y un hábito de estas nuevas prácticas que exige la ley», observó.
«Todo esto hace a la seguridad de nuestras calles y es positivo que adquiramos hábitos de respeto para determinadas normas de seguridad. No compartimos además el libre albedrío que se pide en cuanto a que ‘soy dueño de romper mi cabeza’. Esto no es así, es algo que se dice pero a poco que se razone surge que no tiene asidero lógico», señaló. «Consideramos por lo tanto que hemos tenido un muy buen comienzo en la medida en que la gente respondió como era de esperar», precisó.
«La idea no es multar»
Según Fábregas, «se aplicaron multas, sí, pero pocas, y nosotros pensamos que iba a ser en mayor número. No era la idea hoy de multar a todo el mundo, sino que estamos muy lejos de eso. Esto tiene que ser progresivo, y primero que nada llega al convencimiento de la gente de que existe una nueva norma para el tránsito, que hace a la seguridad personal y que hay que cumplirla». «La multa va a ser una sanción, pero no hay una persecución prevista, sino que va a tener que ir acompañando el convencimiento de la gente y, como siempre hemos dicho, apuntar a la persuasión, la educación, para que dé sus frutos y, llegado el caso la sanción cuando se note que realmente no se cumple con lo establecido», subrayó el director de Tránsito. «Sabemos que con el tiempo el sanducero va a ir adquiriendo la costumbre, porque al final la gran mayoría va a usar los implementos aconsejados», observó el entrevistado.
El Telégrafo, Miércoles 2 de abril del 2008.