
El uso de casco levanta inesperada resistencia. En Paysandú la funcionaria que expide licencias de conducir está en contra. Entre lunes y martes protestaron 800 personas. Según los registros locales, seis de cada diez accidentes involucran motos.
Cuando la caravana de motos llegó hasta las puertas de la Intendencia Lilia Castillos salió del edificio para alborozarse con la marcha. Castillos es la funcionaria encargada de expedir las licencias de conducir en Paysandú. Su oposición al uso del casco la llevó a vender su moto para no tener que usarlo.
"Yo la vendí a la moto. No uso casco, mi posición fue esa. Vivo a seis cuadras de la Intendencia, ahora voy y vengo a pie, pero gano en salud: no me pongo el casco", decía ayer la propia Lilia Castillos en el programa No toquen nada, que conduce Joel Rosenberg en Océano FM. La funcionaria de la División de Tránsito formuló su principio de manera contundente: "El Estado no nos puede imponer el uso del casco".
Su jefe, el director de Tránsito de la comuna sanducera, Carlos Fábregas, restó importancia al tema. "Respetamos el disenso", dijo a El País el jerarca. En su opinión la funcionaria no incumplió sus obligaciones en tanto haya hablado como simple ciudadana y no como funcionaria de la repartición. Tampoco le consta que Castillos haya tomado parte de la marcha motociclística.
En términos generales, las autoridades municipales no creen que la oposición al uso obligatorio de casco tenga mayor proyección. En definitiva, se cree, a la larga todo el mundo acatará la medida.
"inconcebible". Fue el primer término que usó Jorge Alfaro, ex corredor de autos y columnista especializado en el deporte automotor. Se refería a la protesta masiva en Paysandú.
Aunque el sentimiento es extendido en el interior del país, en Paysandú cobró un fervor distintivo entre lunes y martes pasados.
"Como ex corredor de autos no concibo que haya quien discuta el uso del casco, no puedo creer que haya gente que lo ponga en tela de juicio", sostuvo Alfaro.
Recurre a un ejemplo bastante simple para demostrar su idea: "Coloque un huevo en una caja de zapatos, sacúdala y luego vea qué pasó con el huevo. Eso es lo que pasa en un choque sin casco".
En opinión de Alfaro, además de imponer el uso de casco se debe instruir en cómo llevarlo. "Hay que educar, mucha gente usa el casco como una boina, y se trata de un elemento de protección", dice.
Los estudios internacionales (OMS, OPS, Banco Mundial) probaron la utilidad del casco como protector idóneo en el caso de siniestros viales. La evidencia científica, aseguran los expertos, es tan abundante que se acepta como norma en todos los países desarrollados.
El profesor en psicología social Antonio Pérez García cree que la oposición al uso del casco es atribuible a razones distintas a su corroboración por parte de la ciencia.
"Las reacciones en contra de una decisión dependen, generalmente, de posiciones previas. Es muy probable que quien se opone ya se opusiera a otras cosas antes, acá hay un fuerte contenido político", apuntó Pérez García.
"La percepción de la realidad que tenga la persona va incidir en su posición. Pero tampoco nadie piensa solo, por eso hay que ver con quiénes elabora su pensamiento, con quiénes habla a menudo", señala.
Pérez García no es optimista en cuanto a la aceptación de la medida. "Un cambio de conducta colectiva no es fácil", sentencia el docente.
Motos y números. Según los datos disponibles Paysandú tiene un parque de motos de 35.000 unidades. Una cantidad similar a la de Tacuarembó, donde ayer se inició una campaña educativa para el uso de casco. Si bien Paysandú no posee una tasa de accidentes que lo ubique por encima de la media a nivel nacional, la composición de cifras de siniestralidad tiene una singularidad. El 60% de los accidentes de tránsito involucran al menos a una moto. También creció el número de colisiones protagonizadas por dos motos. En otras palabras, en seis de cada diez siniestros hay al menos una moto.
El mercado local revela que la venta de vehículos birrodados experimentó un fuerte empuje el año pasado. Según datos de los meses de noviembre y diciembre de 2007, se vendieron más de 5.000 motos que el año anterior. La cantidad de motos supera actualmente a la cantidad de vehículos de cuatro ruedas en el departamento.
La mayor cantidad de usuarios de este tipo de vehículo está en la capital departamental. La razón es sencilla: este vehículo resulta de mayor practicidad para el desplazamiento en las distancias relativamente cortas de la ciudad. La propia funcionaria de la División de Tránsito de la comuna no recorría más de seis cuadras en moto para ir de su casa al trabajo, antes de renunciar a este modo de locomoción.
La Intendencia abrió un compás de espera hasta fin de mes. Prometió reembolsar el costo de las multas para aquellos que se hayan retrasado en la adquisición de un casco, boleta mediante. Pasada la tregua municipal, ya no habrá boleta que valga. (Producción: Sandra Kanovich)
Oposición al casco tiene varios adherentes
Las movilizaciones populares contra el uso del casco tienen antecedentes en el interior. A mediados de 2006 hubo masivas demostraciones en Colonia y Cerro Largo. Los vecinos se organizaron luego para reunir firmas y dar lugar a un referéndum.
Las posiciones contrarias al uso del casco también alcanzaron niveles de gobierno departamental. Tal es el caso del intendente de Tacuarembó, Wilson Ezquerra, que expresó su posición contraria en el Congreso Nacional de Intendentes. No obstante, desde ayer la comuna inició una campaña educativa para impulsar el uso de este elemento.
El director de Tránsito de la Intendencia Municipal de Soriano, Carlos Navarro, también se expresó en forma contraria. "He sido siempre una de las personas que no comparto la postura del casco obligatorio. Creo que el casco debe ser optativo, que la persona dentro de su criterio resuelva si lo quiere o no usar", argumentó Navarro en su momento.
El año pasado en Salto se organizó un movimiento contrario al uso obligatorio de casco. Llegaron a reunir 6.098 firmas de salteños opuestos a la medida. Entre los que sumaron su firma estaba el presidente de la Junta Departamental, Daniel Catanni. En Colonia se reunieron 8.000 firmas, en Cerro Largo fueron 10.511. Las iniciativas no prosperaron.
Las cifras
35.000 es la cantidad estimada de motos que existe en Paysandú. El parque supera largamente al de vehículos de cuatro ruedas.
60% Es la proporción de accidentes en Paysandú que tienen a motos por protagonistas. Creció el número de choques de dos motos.
El País, Jueves 3 de abril del 2008.