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"Parlamentarias"- Artículo de Felipe Michelini

El diputado Felipe Michelini (Frente Amplio - FLS - NE) fijo posición de la bancada del Frente Amplio el 8 de agosto pasado en la sesión de la Comisión de Población y Desarrollo Social de la Cámara de Representantes en la que se recibió al Ministro de Desarrollo Social Ec. Daniel Olesker y al directorio del INAU.

El cometido de la reunión era recibir las informaciones sobre la situación del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (SIRPA) y las denuncias de malos tratos en dicha institución.

 

"No queremos impunidad de ningún tipo".

Deseo agradecer la presencia del señor Ministro de Desarrollo Social Economista Daniel Olesker, del Subsecretario Asistente Social Lauro Meléndez y del equipo asesor que lo acompaña, como así también la de los integrantes del Directorio del Instituto del Niño y del Adolescente del Uruguay, específicamente la de su Presidente, el doctor Javier Salsamendi, la del psicólogo Jorge Ferrando y del asistente social Dardo Rodríguez, y la del Presidente del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente, el licenciado Ruben Villaverde, quien asistió junto con los señores Jorge Gago y Carlos Manzor. Creo que es bueno, que todo el equipo directivo responsable desde el punto de vista institucional del sistema de privación de libertad de adolescentes en conflicto con la ley, esté en esta Comisión de Población y Desarrollo Social, porque una vez más demuestra la voluntad de explicar, dialogar e intercambiar ideas, en el sentido propositivo para mejorar las condiciones de reclusión de estos adolescentes que, dicho sea de paso, en general vienen de contextos socioeconómicos muy vulnerables y, además, están estigmatizados por los medios de comunicación y algunos discursos de representación de la realidad desde el punto de vista ideológico, que los indican como los responsables de todos los males.

De acuerdo a lo que expresado por el Presidente del INAU, sin perjuicio de la normativa vigente, basada fundamentalmente en el Decreto Nº?500/991 y en el marco de la Constitución, la ley y los tratados internacionales ratificados por la República, no hay normas específicas para el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente. Sin perjuicio de ello, lo que se pudo hacer cuando se realizaron denuncias consideradas de entidad, tanto por la Dirección del Sirpa, como por la del INAU, fue investigar, dándole garantías al funcionario denunciado y objeto de la investigación, y al denunciante, además de las denuncias policiales que se entendió pertinente realizar.

 Por otra parte, considero bueno y me alegra que después de quince años, la Suprema Corte de Justicia haya dispuesto visitar las instalaciones del Sirpa. Hace quince años, la responsabilidad directa era de la Suprema Corte de Justicia, porque no existía ninguno de los mecanismos que hoy están dedicados exclusivamente a este fin, como la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo y su Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura dispuesto a partir de la ratificación de este Protocolo Facultativo a nivel internacional.

Tomo nota de que el sistema conformado por el Ministerio, el INAU y el Sirpa ha estado abierto a todos los mecanismos de supervisión de la Comisión de Derechos Humanos, que realizó una visita, al igual que la de ésta Comisión y de la Suprema Corte de Justicia, así como del Mecanismo de Prevención de la Institución Nacional, y me alegra que se haya establecido este puente de diálogo fluido. Creo que hay que felicitarlos por el cumplimiento del deber, pero me parece que es necesario resaltar que el país está en una lógica de erradicar un punto conflictivo que no nos enorgullece hoy, ni nos enorgullecía hace quince años, cuando existía el oprobio de la Cárcel de Miguelete que fue destinada a adolescentes. Desde esa perspectiva, felicito por la apertura y aspiraría a que los mecanismos demuestren que, de alguna forma, los uruguayos podemos construir un camino de erradicación de esta problemática y tener un sistema que realmente acompañe a los adolescentes en esa etapa tan compleja, puedan saldar su cuenta con la Justicia y reencauzar su vida a través del trabajo, del estudio y del talento y no del delito.

Ahora bien, ¿qué está pasando? Me lo pregunto en voz alta. Veo que ha cambiado una política que no venía desde la Administración anterior sino desde tiempos inmemoriales, que implicaba un sistema más flexible con relación a los adolescentes. Se contaba con pocos recursos y poco espacio y, entonces, había un sistema laxo, con salidas habilitadas con cierta flexibilidad, y también se producían fugas, pero eso evitaba el hacinamiento y descomprimía la presión sobre el cumplimiento de las medidas provisionales antes de la pena o la pena misma. Yo siempre critiqué este sistema, porque me parecía que el primer elemento de un Estado de derecho es cumplir lo que los Jueces dictan que se debe hacer y los Jueces dictaban una privación de libertad y no me parecía que un sistema laxo del Director, de un Consejo, o del portero o llavero, vulnerara esa idea de principio de autoridad. ?Me parece que ha sido bueno que esa práctica inmemorial se haya cambiado en el sentido de que cuando un Juez dicta una sentencia de privación de libertad, se tiene que cumplir. Creo que parte de los problemas que vivimos como sociedad es que pusimos mucho énfasis en los derechos y nos olvidamos de los deberes. Y el deber de la comunidad es cumplir con la forma que pacíficamente resolvió solucionar los conflictos, por ejemplo, con el derecho penal juvenil.

 A todo esto, debemos agregar que la sociedad hizo un enorme esfuerzo en los recursos; cualquier sociólogo sabe que cuando una institución está mal diseñada, la apuesta a los recursos evidencia las carencias. Por decirlo de alguna manera, mientras el auto no tiene nafta, no anda; cuando le pongo los recursos, veo que tiene dificultades con el motor, las puertas, etcétera.

 Creo que se perdió una oportunidad; yo soy muy sincero. Considero que lo mejor hubiese sido la separación directa del Sirpa del INAU porque tiene otros fines; debería concentrarse en otra población vulnerable como los chicos y chicas que atiende. Bueno, se tomó este camino, y algunos de los problemas no son de gestión sino de diseño. Después, la Administración exige el cumplimiento de todos los procedimientos. Quien alguna vez gestionó algo, sabe que entre la decisión del jerarca y el cumplimiento efectivo de la orden hay un trecho inmenso; además, se depende de los mandos medios. Si uno lo quisiera hacer puntillosamente, los tiempos serían inmemoriales porque en algunos casos, además, no habría colaboración. Cierta vez, una funcionaria me dijo: "Se me perdió el expediente". Y yo le expresé: "¿Pero no es electrónico?". Me contestó: "Se me perdió igual". Le manifesté: "Apriete la tecla y se va a dar cuenta que lo tiene". Desde esa perspectiva, estamos en esta situación.

No nos confundamos. Tanto el señor Ministro como el Directorio del INAU y del Sirpa saben que los más exigentes somos los Diputados del oficialismo; no lo digo por politiquería. A nadie vamos a decirle que lo hacen por política o politiquería. Acá nadie hace política ni politiquería; eso está descartado, más allá de que dentro de pocos meses enfrentemos una campaña electoral. Estamos convencidos de que necesitamos condiciones de rehabilitación y de reinserción para los adolescentes. Además, tenemos un Código del Niño y la Adolescencia de avanzada; entre otras cosas, fijó elementos en los que espero que Uruguay no retroceda, votados por la unanimidad de todos los partidos. Se consideró una ley muy buena, con un proceso penal juvenil que, aunque haya que adaptarlo, es mucho más expedito y garantista que el que tenemos en materia de derecho penal para adultos. Desde esa perspectiva, somos exigentes.

Nosotros no nos conformamos con la sola denuncia policial o administrativa; queremos que el Sirpa, el INAU y el Ministerio tengan una militante procuración para que si el Poder Judicial me demora un mes en mandar un médico forense, pueda prender la alarma. Si demoraron quince años en visitar al centro, no nos extraña que demoren un mes si es que alguna vez va. Es otra institución con otras complejidades.

 Por otra parte, yo aspiraría a que el Decreto Nº500 fuera interpretado de tal forma que la institución pudiera poner el énfasis en el interés superior del niño y del adolescente y no del funcionario. Yo me doy cuenta de que es un balance delicadísimo. De acuerdo con lo dicho por el señor Presidente del INAU, más allá de que entiende que no se ajusta adecuadamente, se pudo avanzar. Quizás nosotros podamos redactar algún proyecto para dar especificidad al instituto, tal como lo habilita el artículo 59 de la Constitución de la República.

 Yo creo que debería protocolizarse la instancia de cuando un interno denuncia un hecho para que se pueda aplicar sin dificultad el artículo 16 del Decreto Nº500. Eso necesita voluntad y una clara instrucción de cómo hacerlo por parte de las autoridades. El hecho de que se hayan presentado todas estas denuncias y de que haya intervenido el Centro Ser demuestra voluntad.

 A mí no me molesta la prensa; vivimos en una sociedad democrática y han dicho y dicen cualquier cosa de aquellos que tenemos responsabilidades políticas de cualquier partido. Muchas veces, siento tristeza porque quienes alientan ese clima son colegas nuestros. No me gusta que se genere una situación de que el clima de impunidad se tolera. Estuve releyendo la versión taquigráfica del 8 de mayo y nosotros no queremos impunidad de ningún tipo. No queremos la impunidad. No puede ser que en nuestro país haya la sospecha de ese clima. Por lo tanto, protocolicemos las cosas.

Un elemento que surgió en otra Comisión que puede ayudar, refiere al régimen de visitas; eso lo trasmití a las autoridades. Debe haber un sistema de visitas porque es el primer contacto del interno con su familia. Si yo quiero generar un daño o amedrentar a un adolescente, no necesito ninguna cuestión física; lo logro simplemente con el uso de la palabra, con decir que se le van a suspender las visitas.

 Hay que tener en claro que los conflictos no están con los docentes, con los profesores de Educación Física ni con las autoridades, sino con quien maneja la puerta que, por otra parte, es el personal menos preparado, que maneja otros códigos.

 Yo sé que el Sirpa está trabajando en el sentido de que no se puede sancionar al adolescente con el retiro de la visita. Eventualmente, se podrá sancionar al adulto que no cumple con los protocolos. Me refiero, por ejemplo, al caso de una persona que intenta llevar un material que no está permitido o que se maneja irrespetuosamente. Para el adolescente, la visita es sagrada y cuando se aplica la sanción de prohibirla, tiene que ser para el visitante si no cumple con las condiciones para ingresar al local, por ejemplo, someterse a la revisación.

 La clave de la rehabilitación está en el mundo adulto. Con esta perspectiva podremos avanzar.

 El señor Ministro Olesker ha sido contundente, claro e inequívoco en sus expresiones. Él hizo una división de cinco áreas; yo, de tres.

 El Ministro habló acerca de si el Sirpa debería estar por dentro o fuera; recorrimos esta primera experiencia y tal vez el próximo año habrá que resolverlo. Reitero: en mi opinión debe ser independiente y cualquier actor involucrado debería comprender que para el abordaje de estos temas, lo mejor es que exista un organismo separado del INAU.

 En lo que tiene que ver con programas educativos, inserción social, nuevas plazas, salud, cómo se llevan las historias médicas de los chicos, me parece que son mejorables. Sin duda, tenemos un problema de tiempos; lo veo, pero se va en la buena dirección.

 En lo que respecta a las denuncias penales, ya me referí extensamente.

Sería oportuno que la delegación nos dejara el listado de los expedientes porque ayudará a ordenar las cosas. Muchas de las denuncias son del año pasado; el proceso es lento y en ese sentido, tal vez debería pensarse cómo el INAU puede mejorar en este sentido, no ya a través de un procedimiento "ad hoc" sino apoyándose, por ejemplo, en el observatorio denominado Consejo Nacional Consultivo Honorario de los Derechos del Niño y el Adolescente, creado por el Código de la Niñez y la Adolescencia. Es decir, se puede buscar algún mecanismo para hacer un seguimiento interno más expeditivo Estoy convencido de que la bancada del Frente Amplio me acompañará con la idea de que dentro de dos o tres meses volvamos a mantener otra larga conversación para seguir ajustando y comprobar el compromiso de todos en aras de una mejora sustancial de esta situación.

Para finalizar las palabras del Diputado Michelini se explican por las palabras del Diputado Michelini. No necesito traductor simultáneo y, además, creo en ese viejo dicho italiano: "Traduttore, traditore".

 Las palabras del Diputado Michelini constan en la versión taquigráfica y fueron explicitadas previamente a las autoridades. El Diputado Michelini integra la bancada del Frente Amplio y respalda a las autoridades, pero como el tema es tan sensible y luchamos contra todo tipo de impunidades, estas y de las otras, estamos convencidos de que hay que esforzarse lo más posible. Desde esa perspectiva, no creo que una cosa cambie la otra. Naturalmente, los Diputados de la oposición pueden considerar insatisfactorias las explicaciones, la gestión; cada uno sabe lo que tiene que hacer.

 Por lo tanto, reitero: el sentido de mis palabras consta en la versión taquigráfica.

Nota: Palabras vertidas por el Diputado Felipe Michelini en la Sesión del la Comisión Especial de Población y Desarrollo Social de la Cámara de Representantes del dia jueves 8 de agosto de 2014.

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"Mi recuerdo y mi homenaje a Elena es verla siempre sonriendo"

Palabras del diputado Felipe Michelini en el homenaje realizado a Elena Quinteros en la sesión de la Cámara de Representantes del día 13 de agosto de 2014.

 

SEÑOR MICHELINI.- Señor Presidente: felicito al señor Diputado Puig por haber tenido la iniciativa de que se rindiera homenaje a Elena Quinteros y, además, enmarcarlo en un plano más conceptual, no haciendo simplemente una reseña de esta luchadora social que en su corta vida dio tanto por la causa popular. Ratifico todas y cada una de sus palabras, así como las de la señora Diputada Payssé, quien recordó que esta Cámara ya le había rendido un sentido homenaje a Elena, a partir de su iniciativa.

Hablar de Elena es hablar también de la lucha tenaz, tozuda y constante de Tota Quinteros. Dentro y fuera de fronteras, con enorme valentía y dignidad, supo encauzar la lucha por la verdad, la memoria y la justicia, no solo por Elena, sino también por todos aquellos que estaban sufriendo como víctimas del terrorismo de Estado.

 Quiero retrotraerme a la instauración progresiva, primero, del golpe de Estado y, después, del terrorismo de Estado en los tiempos que vivió Elena. Eran tiempos de revuelta, de lucha en la calle, de búsqueda de soluciones a esa juventud, que tal vez hoy sea difícil explicar. Aquellos que, por una cuestión etaria, tuvimos la posibilidad de ser testigos presenciales, podemos comprender que había un sentimiento de urgencia que, probablemente, no pudo encauzarse en una lucha distributiva muy dura en la sociedad uruguaya. Se estaba de un lado o del otro. Eso no significa sostener la tesis de los dos demonios, porque aquí no hubo guerra ni dos fuerzas iguales, con paridad de posibilidades.

 En ese tiempo de revuelta, Elena, como miles de su generación, tomaron partido. Además, no es menor que su vocación por la lucha era también la vocación del magisterio. Miles de estudiantes de magisterio tenían esa vocación de entender que su primera contribución era sumarse a esa lucha popular.

 De esa lucha se pasó a la resistencia, casi sin solución de continuidad. Los que vivimos aquella época, sabíamos que el golpe de Estado se anunciaba de un día para el otro y, al final, se consolidó tal situación. Después, vino la trampa de Buenos Aires. Es cierto que todos los uruguayos pensaban que se iba a encontrar una solución relativamente rápida y que el exilio era simplemente un pasaje por Buenos Aires o por las ciudades de Brasil o Chile en donde se estaba. Después, se fue consolidando el terrorismo de Estado y el Plan Cóndor, en el marco de la coordinación represiva e ilegal de persecución de opositores y de líderes políticos.

 Tal vez, Elena nunca llegó a comprender la profundidad de ese plan represivo e ilegal de exterminio. Si bien es cierto que ese se instaló con temor para miles de compatriotas, también es cierto -y hay que decirlo- que hubo enormes complicidades para mirar hacia el costado, para no dar una mano para, en definitiva, plegarse al poder de los que mandan.

 Desde esa perspectiva, creo que el acto heroico de Elena también es una reivindicación de los miles de actos heroicos que hubo en la resistencia, que nació el propio 27 de junio con la huelga general decretada por la CNT y por la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay, con otros sectores sociales y políticos.

Nosotros decimos que nuestro mejor homenaje a esta joven luchadora, que nunca hubiera pensado que iba a ser homenajeada por este Parlamento, es continuar profundizando en la verdad, la memoria y la justicia todos y cada uno de los días de nuestra actuación públicNo ponemos en un segundo plano la reconciliación nacional; la consideramos un valor importante, pero basada en la verdad, la memoria y la justicia, sobre ese libro cuyas páginas hay que leer todos los días, una y otra vez, porque es la única manera de darlas vuelta. A Elena y Tota decimos que esa es nuestra contribución y ese es nuestro compromiso.

 Por último, en este homenaje, que no es solo a Elena, naturalmente, sino a todos los luchadores como aquel otro maestro que fue vilmente asesinado por su condición de tal y de intelectual, Julio Castro, permítaseme sumar una nota personal. Yo conocí a Elena en ese grupo que iba por la casa de la calle Larrañaga junto con Margarita, con El Polo, con El Pepe y María Selva, con Lilián, con Sarita, con Cachito, con Luis Presno, El Pelado Presno, que tanto nos enseñó.

 Quiero decir a esta Cámara que mi compromiso de lucha es por la verdad, la memoria, la justicia y la reconciliación. Mi recuerdo y homenaje a Elena es verla siempre sonriendo.

 Muchas gracias.