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EL NUEVO ESPACIO

Jorge Smaldone

 

                                                                                                                                          

 

Preservar el patrimonio para construir identidad
por Jorge Smaldone

La identificación del patrimonio histórico, cultural, natural o edilicio, constituye el primer requisito en la búsqueda de la construcción de las identidades de toda sociedad. Si estos patrimonios no son caracterizados, menos aún se los puede conservar para ser usados como elementos de filiación y de recuerdo de los valores nacionales.

Más concretamente, la ciudad de Rivera consta con el Obelisco inaugurado en el año 1930 en conmemoración a la Constitución del Estado Uruguayo, que en aquel momento ya tenía una centuria de vida. Este Obelisco se erigió en lo que es hoy la Plaza Artigas, no obstante actualmente se encuentra en la intersección de las calles Batlle y Ordóñez y Lavalleja. Además de haber sido trasladado, no tiene ningún tratamiento de conservación.

 

Estos dos aspectos confirman que no está siendo individualizado como patrimonio nacional por la sociedad riverense, que es la que tiene en sus manos la responsabilidad de su conservación como elemento de identidad nacional y departamental. Además de lo anterior, debe tenerse en cuenta que este Obelisco es 7 años más viejo que el que se encuentra en Montevideo y por lo tanto, fue el primer monumento publico emplazado con ese objetivo de destacar el origen de la República Oriental del Uruguay.

La causa subyacente de su improcedente traslado, es la misma por la que hasta ahora no ha sido devuelto a su lugar original, pues este monumento se trasladó por haber sido identificado con la colectividad italiana en el Uruguay, siendo que Italia durante la segunda guerra se alineó al eje "Roberto". Por igual razón en la actualidad es identificado con la República Italiana y por ello no se lo reubica. Ahora bien, este monumento es el primer Homenaje al Estado de la República Oriental del Uruguay y a sus constituyentes, es por ello que se asienta como un patrimonio que trasciende a la colectividad que donó los fondos. Este último aspecto, es un elemento secundario.

Demostrada así la situación de deuda para con este monumento y con la sociedad en general, resulta imperioso primeramente destinar recursos para tareas de retiro, restauración y realzado del mismo. Además, por la connotación que conlleva, esta obra debe ser reubicada en el sitio original por tres razones primordiales. La primera, porque es de interés nacional, aspecto ya demostrado, la segunda, porque es de interés departamental, la tercera por la conjunción de las propiedades estéticas y de solidez que difícilmente reúne nuestra arquitectura en general. Se trata de un obelisco, este tipo de obras ya se construían hace siglos y tienen una significación humana que incluso trasciende a nuestra propia nacionalidad.

No se trata de una fuente, o construcciones livianas para el juego de las generaciones de niños que pasan. Probablemente cuando ustedes concurren a un espacio público. les ha pasado que los juegos que estaban cuando eran niños, después de 30, 40 , 50 o más años, ya no se encuentran porque fueron retirados, y si es que persisten, se han reconstruido con metales o maderas nuevas. Ahora bien, las generaciones de niños también necesitan identificarse con elementos de mayor vida útil, de mayor valor arquitectónico, de mayor valor estético y de mayor significancia histórica. En este sentido, la piedra se constituye como un material perdurable que permanece a lo largo de las generaciones siendo, por lo tanto, un cimiento genuino.

Siguiendo la línea de pensamiento, el obelisco de Rivera fue construido con roca granítica uruguaya y sus fondos para esculpirlo fueron donados por Francisco Piria.

Para ampliar y reafirmar nuestros conceptos, escojamos un ejemplo de patrimonio natural en el cual se han tomado y se siguen tomando, decisiones equivocadas, sin percibir el más mínimo síntoma de la destrucción y pérdida que se ha generado, el Parque Gran Bretaña Este es un importante parque municipal de la Ciudad de Rivera, su nombre es un homenaje al entonces embajador en Uruguay, Sir Millington Drake, que en nombre del Reino Unido donara el predio . 1naugurado en 1939, se lo declaró monumento histórico nacional en 1981.

No obstante en administraciones recientes, se creó un lago artificial, con la previa remoción del suelo y su vegetación natural característica, que es escasa en el Uruguay por su influencia subtropical definida. Señores, se trata de un área donde la "ingeniería natural" creó un espacio de significación, si se tiene en cuenta los aledaños de nuestra ciudad.

Resulta que por una aberración, se construye una obra de ingeniería humana" justo en el único santuario a Rivera. Parece hecho a propósito. Sabemos que técnicamente fue un error, por el impacto ambiental, por ejemplo, ya no se encuentra rama negra (Senna corymbosa). Además , fue un error financiero, porque con los fondos destinados, bien que se pudieron construir varias piscinas olímpicas de 50 m, para que en diferentes barrios, los riverenses pudieran nadar en agua limpia.

Es obligación de quienes tienen el cometido de gerenciar los espacios públicos, conocer la vocación de tales espacios. Se entiende por vocación la potencialidad del lugar, esto es, lo que puede dar y lo que no puede dar una zona. En ese sentido el Parque Gran Bretaña es un espacio para contacto con la naturaleza, no debería permitirse el acceso con vehículos. Como si lo anterior fuera poco, resulta que la licitación tiene la premura de construir más churrasqueras, más baños y paralelamente abrir más caminería y destruir más vegetación.

Resulta obvio decir que los recursos naturales de ese lugar son: agua como naciente de arroyo natural, suelo, y por sobretodo vegetación. Ahora bien si se la remueve ¿qué es lo que resta? El lugar pierde el suelo por erosión y el valor paisajístico se esfuma dejando un paraje desolado. Si examinan la cinta de video del discurso inaugural de Lago del Parque" resulta que la cinta es cortada por un ministro del MTOP, cuando debería estar presente el ministro del MVOTMA. Lo increíble del caso, es que en su discurso el ministro justificó ridículamente, que el lago serviría como reservorio de agua para combatir los incendios de las empresas forestales. ¿Dónde vivimos? Se prendió fuego el propio parque, se perdieron numerosos individuos y el agua no sirvió ni para combatir el fuego in situ.

Este es un ejemplo de graves errores técnicos promovidos por un interés mediático, por desconocer el interés de largo plazo. propio de los procesos planificados que reconocen la vocación y la potencialidad de los lugares. Por lo tanto, no se debe tener urgencia en cristalizar proyectos."En la elaboración de los mismos, se deben contemplar y conciliar los intereses sociales y técnicos.

Los proyectos de arquitectura, no son propiedad de talo cual profesional, es una gran torpeza destinar los mismos a una persona. El valor de un profesional diseñador, se estima por la lectura que realiza de los intereses del pueblo, por conciliar las necesidades de éste con los elementos técnicos. Es simplemente un intérprete.

Crean que son numerosos los ejemplos de errores técnicos que se han cometido con el patrimonio natural y construido de Rivera. Se ha tomado un ejemplo que por analogía, esperemos que demuestre el pasivo actual. De no existir un análisis sistémico y una proyección de largo plazo, el panorama se encuadra dentro de las típicas sociedades de escaso desarrollo.

Por último, del mismo modo que el Obelisco de Montevideo que es una referencia nacional ubicada al centro de una fuente en Bv. Artigas y 18 de Julio, nuestro Obelisco que es anterior, debe ser reemplazado al centro de la Plaza Artigas que es su lugar de origen. Si hubiere un proyecto de remodelación de esta Plaza con la construcción de una fuente, es posible también incluirlo al centro de la misma, como lo está el obelisco de Montevideo. Se cree conveniente incluir una placa metálica recordatoria que reafirme las razones de su emplazamiento y el significado inherente al mismo. ¿Cómo es posible que en esta plaza se encuentran monumentos de identificación parcial de nuestra sociedad, y estén ausentes los de identificación general? Es de orden su inclusión en un tema inherente al ordenamiento de áreas públicas.

Finalmente creemos que de no ser consecuentes con ésta solicitud, es muy probable que la resolución al respecto venga inducida por sugerencias de autoridades nacionales, debido al valor nacional del monumento o directamente desde las bases de la sociedad riverense, la cual poco a poco viene tomando conocimiento del caso. Es hora, de anticiparse a cualquiera de los dos frentes y hacer lo que corresponde, antes de apresurarse en encomendar a iluminados el diseño de un espacio público que es referente en Rivera.

Edil Jorge Smaldone
Revista Digital de Rivera


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