Lista 99000 - Nuevo Espacio - Frente Liber Seregni - Frente Amplio

DOCUMENTOS Y DECLARACIONES

"Veinte años de lucha, alegría y esperanza". Felipe Michelini

Aún hoy tengo presente que en esa reunión fundacional había una sincera y entusiasta alegría que conmovió a todos los presentes. Asimismo, recuerdo que se reflejaba un firme compromiso con la acción ciudadana y se sentaban las bases de una esperanza en contribuir a la construcción de un país mejor. El instrumento se fue conformando en forma aluvional, en lo que devino como Partido Político Nuevo Espacio.

Dos décadas atrás la rebeldía, la tozudez en la defensa de las ideas y el sentido de responsabilidad conjugado con la sensibilidad para enfrentar los desafíos del país, en clave de la defensa de los más humildes y vulnerables de nuestra sociedad, fueron los catalizadores para el nacimiento de esta organización política. Hemos sido protagonistas a nivel nacional y hemos asumido responsabilidades en la Internacional Socialista.

Pocos le daban crédito a esta iniciativa. Muchos la percibían tan sólo como un simple saludo a la "bandera" que a los escasos meses, se diluiría como una estrella fugaz, que no lograría permanecer.

Por cierto que en estas dos décadas han habido cambios en la sociedad uruguaya, en la región y en el mundo. Muchos para bien, otros no tanto y varios hay que admitirlo, han sido para peor.

Pretender hacer un balance desde la particular perspectiva del Nuevo Espacio no es una tarea sencilla. Ya desde lo metodológico veinte años es un período extenso. Además es complejo, pues como ciudadanos primero y luego como colectivo político, no somos imparciales. Siempre hemos combatido el status quo e intentado torcer el curso de los acontecimientos en pos de una sociedad mejor. Una más justa, más libre, más democrática, más inclusiva, más solidaria y más prospera.

Aunque sea paradójico veinte años de la creación de un partido político, no es mucho tiempo   si se la compara con los procesos históricos o la historia de Uruguay. Dos décadas en cambio, son una enormidad, para los ciclos vitales tanto de las personas como de las familias.

Un nuevo aniversario del Nuevo Espacio justifica hacer algunas consideraciones políticas. La cercanía de la elección nacional del 26 de octubre próximo, aún más. El Nuevo Espacio, en el acierto o en el error, nunca confundió principios, valores e ideas fuerza con los instrumentos para llevarlos adelante. Los primeros tienen como objetivo la sociedad ideal que pretendemos, como una guía de nuestra acción, y por ende son permanentes.  Los segundos en cambio, se adecuan a las circunstancias respondiendo a decisiones tácticas, por ende son variantes y cambiantes.

Nuestra concepción socialista democrática nos ha llevado a la defensa permanente de los más débiles. Nuestra búsqueda es la de mejorar sustancialmente la calidad de vida de todos, en el disfrute de la libertad, la igualdad y la no discriminación de las personas. Para ello el pleno funcionamiento de la  democracia y la total vigencia de los derechos humanos son condiciones insustituibles para garantizar la justicia social.

Así no nos hemos resguardado en los confortables espacios institucionales a la espera que las transformaciones se produzcan como por arte de magia. Tampoco  creemos que nuestro aporte es de carácter testimonial para santificar o no, la supuesta perfección de las acciones llevadas adelante por otros y en devenir una especie de guardaespaldas ideológico de los que actúan en la política.

Nuestra militancia no se ha basado en creer que la voluntad, por sí sola, es constructora de una sociedad mejor, pero sin ella no es posible iniciar y aún menos sostener el cambio. Tampoco nos hemos refugiado en un método supuestamente tecno burocrático, que analiza los problemas del país desde la lejanía de un deber ser ideal, pero que rehúye el desafío de la acción práctica y real.

Nuestra misión no ha sido la de satisfacer la lógica de la derecha oportunista, que siempre está al acecho de potenciar toda forma de dividir las fuerzas de izquierda, ni la de agradar a "tirios y troyanos" para ocupar una especie de centro político abstracto, y por ende inútil y vacío de contenido.

En tanto somos hombres y mujeres de acción, hemos tomado decisiones. Algunas difíciles. Otras aparentemente sencillas y lógicas, pero que al involucrar afectos con compañeros entrañables de tantas luchas compartidas, no son fáciles.

Lo trascendente es honrar los principios, de esos que no se cambian a gusto del consumidor. La recompensa es que al final de la jornada, uno tenga la plena convicción que se han honrado los mismos, con  lealtad y franqueza, tanto hacia adversarios como compañeros. Razones que deben estar acompañados de sentimientos, pues sin ellos la actividad política se vacía de toda humanidad.

Desde el activismo, el debate, la organización y la movilización con todas nuestras fuerzas hemos estado siempre en la defensa de los intereses populares.  Se podrá coincidir o no con nuestras propuestas e iniciativas, pero nadie puede negar que las defendemos en todos los ámbitos dónde el Nuevo Espacio se despliega.

En los momentos más duros y críticos para el país, se tuvo la capacidad de sumarse a la concertación democrática y productiva y al mismo tiempo, articular la Nueva Mayoría. Decidimos orgullosamente ser parte del cambio y hemos defendido al gobierno progresista y al Frente Amplio en toda oportunidad por ser la herramienta para las transformaciones en el Uruguay.

Nos concentramos en disminuir la pobreza, erradicar la indigencia y reducir la desigualdad.  Todo ello en el marco del funcionamiento pleno de las instituciones democráticas, el estado de derecho y la plena vigencia de los derechos humanos.

En la elección del 2009 promovimos la candidatura de Astori y con la misma convicción y fuerza trabajamos sin descanso para que la fórmula Mujica - Astori fuese la triunfadora y se lograra un segundo gobierno frenteamplista.  Hoy en el marco del acuerdo cristalizado del Frente Líber Seregni y dentro de él en la concordancia de la 99738 de la Alianza Progresista, Banderas de Líber y el Nuevo Espacio, nuestras fuerzas están dirigidas al triunfo de Tabaré Vázquez, para lograr otros cinco años que nos permitan consolidar los cambios y profundizarlos.

Ayer, hoy y mañana, el Nuevo Espacio ha estado siempre en defensa de los débiles y los más necesitados. En estos años, los temas han sido muchos. Resalto dos que han sido ejes centrales de nuestra prédica y acción: la búsqueda de políticas públicas que reduzcan la pobreza y erradiquen la indigencia y la lucha contra la cultura de impunidad del terrorismo de estado en pos de la reconciliación sobre la base de la verdad, la memoria y la justicia.

La derecha, especialmente la más pura y dura que es la mayoría de los partidos tradicionales, al mismo tiempo de negar toda referencia al pasado reciente, a pesar que hacen de la historia  lejana de "poncho" y "sobretodo", su razón de existir como colectividades políticas, no nos perdona. Detestan nuestra consecuencia y permanencia, y la intentan erosionar en toda oportunidad posible.  Esa reacción, en vez de disminuirnos, nos fortalece y demuestra que nos esperan aún muchos años más de lucha. Pero siempre con la esperanza y la alegría de ser fieles a nuestras ideas.

Con el mismo regocijo de aquella reunión fundacional, con idéntico compromiso con la acción ciudadana, con la rebeldía intacta, seguimos trabajando tozudamente. Conjugamos  responsabilidad y sensibilidad.  Sólo nos inspira la felicidad pública y que nuestra contribución sea fermental y positiva para la transformación del Uruguay.  Ese país de todos, sin privilegios, discriminaciones ni impunidades.

Felipe Michelini