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DOCUMENTOS Y DECLARACIONES

"Elecciones IV". Artículo del Diputado Felipe Michelini

Es evidente que en el mes de marzo el hecho más relevante ha sido el inicio de los cursos de todos los niveles de la enseñanza. Es la señal que el período de vacaciones, aún para aquellos que no las tomaron porque no pudieron o no quisieron, el año comenzó.

Todo ello a pesar de que aún no partió siquiera el primer ciclista de la "vuelta" en la tradicional semana de turismo -en cualesquiera de sus denominaciones- que este año se ubica en este mes de abril.

Más allá de las suspicacias, los cursos comenzaron, salvo alguna excepción puntual por razones edilicias en los más de tres mil locales que administra la ANEP.  Una nueva conducción del Consejo de Educación Secundaria, permitió desde el conocimiento directo  y personal, resolver los aspectos más delicados del inicio del año lectivo.

Educación, educación y educación parafraseamos todos en el convencimiento que una educación sólida permitirá consolidar una sociedad de ciudadanos y ciudadanas. Además contribuirá al desarrollo y mejorará la calidad de vida de todos los uruguayos.

A pesar de que la oposición identificó la educación como parte de su campaña de cara a las elecciones de octubre, no ha podido instalar la idea de la emergencia educativa. Por una parte desde el Frente Amplio se ha resaltado todo lo que se ha hecho y de los importantes avances que muestran algunos de los índices en la materia, sin desconocer por cierto los déficits, ha mitigado el impulso de los opositores. Esos mismos que durante años negaron los recursos para la educación y cuando se ocuparon de ella dañaron el sistema institucional sin una base sólida alternativa que le diera continuidad en el tiempo.

Asimismo va en esta cuenta los esfuerzos de la Universidad de la República. Aún en el marco de una ley orgánica que debiera ser "aggiornada", ha podido realizar una transformación muy importante en su diseño e inserción en el país, sin perder su identidad de ser autónoma y  cogobernada en cumplimiento de sus fines de educación, investigación y extensión. Hoy la UDELAR sigue siendo la principal casa de estudios a nivel terciario del país, destacándose algunos de sus centros, institutos o facultades con niveles de excelencia. Se ha descentralizado en forma continua e incorporado en su matrícula a jóvenes que no provienen con niveles universitarios de sus familias de origen. Todo ello en un proceso de elección democrática de sus órdenes y autoridades que de manera ejemplar se realizó a fines de marzo.

La idea de una supuesta "Emergencia Educativa" no ha podido instalarse por la sabiduría de los uruguayos. Sabemos que en la materia educativa no hay milagros. Se necesita tiempo y paciencia para aspirar a resultados. Sobre todo en cuanto a la necesidad de docentes con vocación y formación que puedan enfrentar los desafíos que hoy tiene el sistema educativo. Por cierto no los tenía hace cincuenta años. Muy diferente por la población que debe abarcar, por las competencias que debe impartir, por la calidad requerida y sobre todo por las complejas condiciones que  está sumida la sociedad y la familia uruguaya. Todos sabemos que el "modelo" tradicional de pareja heterosexual con uno o dos niños a cargo en el mejor de los casos es una minoría mayor según el último censo.

A pesar que a nuestros amigos y familiares que aún residen en el exterior les decimos que "no pasa nada por aquí", ocurren al contrario constantes hechos. Estos muestran que nuestra sociedad aun siendo pequeña disfruta y vibra en el cotidiano vivir y la lucha de la vida. Nuestra gente se esfuerza para un futuro mejor,  asume riesgos en lo laboral y en la vida: se enamora y forma pareja de diversas formas, tienen hijos, se muda, viaja, quiere progresar. Por cierto, también sufre cuando se enferman o se van los que están cerca de su entorno, pero siempre saca fuerza de flaqueza para continuar y mirar para delante.

Es en la cultura, las artes y el deporte, donde se ven algunas de nuestras fibras a lo largo y ancho del país. Para empezar, el Carnaval concitó la atención dentro y fuera de la capital,  pese a las intensas lluvias, con conjuntos de todas las categorías que muestran un despliegue de alta calidad en todos ellos. La tradicional "patria gaucha" fue un éxito en la que se consolida como uno de los movimientos culturales más potentes de nuestras tradiciones camperas entre otras de vasto impacto como el desfile de la tradición en  pleno 18 de julio del centro de Montevideo. Asimismo, recibimos múltiples ejemplos de actuaciones y puestas en escena de artistas y ejecutantes de la región y fuera de ella con muy buen nivel de un público ávido de calidad. Sumado a la pujante consolidación del cine nacional que tiene al Festival Internacional de Punta del Este como un ícono de carta de presentación de una cultura cinéfila de primer orden, y una decena de largometrajes de producción nacional. Ni que hablar de la cartelera teatral que es una de las más pujantes de nuestra región que se destaca por su calidad y fortalezas. 

En materia de deporte competimos dentro y fuera de fronteras con dispar suerte, pero las delegaciones uruguayas son respetadas por su entrega y alto nivel competitivo. Los juegos ODESUR muestran nuestro nivel regional con una numerosa delegación. Algunas notas de que el trabajo sostenido en el tiempo da resultados como en atletismo, rugby y hockey.

Aún falta mucho por hacer es cierto, pero los planes del Ministerio de Turismo y Deporte en la puesta en práctica de la nueva ley deportiva son señales claras de que se va en la buena senda. Sin dejar de mencionar que la acción mancomunada del gobierno con el Comité Olímpico Uruguayo en el marco de la Fundación Deporte Uruguay respetando el ciclo olímpico es un ejemplo de cómo se debe trabajar.

Todo ello sin perjuicio de que en básquetbol, Aguada nos regaló a todos la medalla de bronce en el "final four" de clubes, en una gesta heroica de uno de los deportes de clara raigambre popular que ya tiene más de cien años en estas tierras.  En rugby tuvimos una destacada actuación en el clasificatorio con Estados Unidos para el mundial de Inglaterra y aún hay posibilidades para poder estar en él. En materia de turf nos hemos ido posicionando como un lugar de privilegio en la región y el mancomunado esfuerzo de todas las fuerzas del turf, muestra resultados prometedores.

En materia de fútbol los equipos de mayor parcialidad no pueden satisfacer a sus hinchas, pero varios cuadros de tradicional participación como River, Danubio, Defensor y Fénix han logrado ubicaciones de privilegio dentro y fuera de fronteras. Sí tenemos un serio problema en las hinchadas que se ha apoderado en forma violenta de los escenarios y sin duda es responsabilidad de las autoridades públicas y de los dirigentes de los clubes resolverlo.

A todos nos preocupa la inflación y sabemos que las medidas del gobierno van en la buena dirección para mantenerla en niveles razonables que no castigue a los más vulnerables. En ese difícil balance de las condiciones macroeconómicas, nadie duda de que estamos en las mejores manos, de un equipo económico que más allá de las personas, ha mantenido una actitud profesional y una sensibilidad que no todos los que ejercieron dichos cargos pueden mostrar.

¿Vivimos en un paraíso? Sabemos que no. Hay mucho por hacer aún que permita para todos los uruguayos nacer, vivir, trabajar y disfrutar de esta tierra que recibió de brazos abiertos a  los que quisieran hacer de ella su lugar en el mundo sobre el trabajo duro y la esperanza de que se puede vivir mejor.  Esa esperanza que fue encauzada un 5 de febrero de 1971 y en un mes de marzo de ese mismo año realizó uno de los actos de masas más significativos de la historia de Uruguay. En él se enarboló una vez más la bandera de Otorgués y bajo la palabra del Gral. Seregni nos comprometimos a construir un Uruguay para todos, sin dependencias a ningún imperio ni a ninguna oligarquía, porque nada podemos esperar como decía Artigas si no es de nosotros mismos. Hoy en el proyecto de un Uruguay productivo basado en el esfuerzo de todos los  uruguayos y con justicia social, y con el respeto pleno de las libertades de todos.

En el Nuevo Espacio, en nuestro esfuerzo mancomunado con la lista 99738 dentro del Frente Líber Seregni y el Frente Amplio, como ayer, hoy y mañana, estamos y estaremos en el proyecto de las grandes causas populares. Ese que destierre las impunidades indignantes y los privilegios lacerantes. Eso que la derecha aún no ha podido ni quiere, comprender.   Por ello votamos a Tabaré en junio y en octubre. Para continuar así soñando en el futuro, que se construye todos los días.