Lista 99000 - Nuevo Espacio - Frente Liber Seregni - Frente Amplio

DOCUMENTOS Y DECLARACIONES

SIN PRETENSIÓN DE ORIGINALIDAD

Viví la final como muchos compatriotas, fuera de fronteras, a miles de kilómetros de Uruguay y de dónde se jugaba la final del mundial sub 20. Al igual que todos ellos me emocioné profundamente, a pesar que en mi caso solo llegué a tiempo de ver la ronda de penales. Todos los que vieron el partido en su totalidad me han dicho que los sub 20 jugaron siempre  con empeño, firmeza, buen trato de pelota y ataque punzante. Al final en la lotería de penales, no pudo ser. De todas formas: ¡felicitaciones campeones! A ellos y al cuerpo técnico, nuestro reconocimiento. 

Estaba en Nueva York,  en ocasión de una reunión de Parlamentarios por la Acción Global (PGA, por su sigla en inglés), organización no gubernamental  en la que coordino el Programa de Derecho Internacional y Derechos Humanos. Tuve la oportunidad de explicar la postura de Uruguay sobre el crimen de agresión,  que se incorpora a la lista de crímenes cuyo juzgamiento es competencia de la Corte Penal Internacional (CPI) a partir de las enmiendas de Kampala, de 2010. Estas enmiendas cristalizaron la posibilidad de juzgar individualmente a quien cometa el crimen internacional de agresión.

Uruguay, una vez que deposite el documento de ratificación, será uno de los primeros países del mundo y el primero en América Latina en dar a la CPI esta posibilidad. Se afirman así el derecho internacional y el multilateralismo, al tiempo que se protegen los derechos humanos, pues es sabido en los casos de agresión internacional se suceden violaciones graves a estos derechos. Por otra parte es otro avance en la lucha contra la impunidad, pues se clarifica que quien comete esos actos, jamás debe quedar impune. Lo interesante es que Uruguay ha tomado esta decisión en el marco de una política amplia de protección de los derechos humanos, una política que, desde que asumió Tabaré Vázquez y profundizó luego José Mujica, ha distinguido a nuestro país como componente esencial de su política exterior. No se trata de ocultar los problemas, sino por el contrario de trabajar conjuntamente con la comunidad internacional para solucionarlos. Ello ha sido una carta de presentación fundamental de Uruguay, tanto para su postulación para ser  integrante del Consejo de Derechos Humanos, como para formar parte el Consejo de Seguridad en el 2016.

 

Estar en el exterior permite tener una visión un poco más distante y generalista de los problemas del  país. La observación de realidades diferentes, el diálogo con personas de otras nacionalidades y con compatriotas que están residiendo fuera de Uruguay, así como vuelos largos y conexiones con tediosas esperas, brindan la oportunidad de reflexionar sobre nuestra realidad nacional.

Estamos en el momento en que debe discutirse y sancionarse  la ley de Rendición de Cuentas. Daría la impresión de que algunos compatriotas tienen poca paciencia. Tanto entre aquellos que piensan que es la “última oportunidad” para obtener mejoras que beneficien a los sectores gremiales que representan, como incluso, en ciertos casos,  entre compañeros que ocupan cargos de responsabilidad en el propio gobierno. Parece como si se viera que  esta es la “última Rendición”.

Unos se agitan como si estuviéramos ante el fin de los tiempos. Otros se apresuran a presentar articulados que resultan inoportunos o que no han sido suficientemente estudiados y meditados.

Una buena noticia es que esta Rendición de Cuentas no es la última. El año que viene, los uruguayos tendremos la oportunidad de de expresarnos y decidir quiénes queremos que nos gobiernen por un período de cinco años. Los frenteamplistas buscaremos ratificar en las urnas el proyecto de país productivo, con crecimiento económico y  justicia social, en el marco del estado de derecho y con vigencia absoluta de libertades, garantías y derechos humanos. Este proyecto que apunta a la erradicación de la indigencia, la baja sistemática de la pobreza y la mejora en la distribución del ingreso es el que se ha estado implementando desde que asumiera el primer gobierno progresista en el país.

Es cierto, falta mucho aún para hacer y profundizar lo que se ha hecho en el campo tributario, de la salud, de la educación, de la seguridad pública y la vivienda, del mismo modo que debemos seguir diversificando nuestra matriz productiva y energética, generando mejores infraestructuras que potencien nuestra capacidad logística y protejan el medio ambiente. Los uruguayos saben que en un mundo sumido en la crisis, la propuesta progresista en Uruguay ha permitido crecer, mejorar la calidad de vida y bajar los índices de  desigualdad.   

Por ello en el Nuevo Espacio apoyamos el proyecto de Rendición de Cuentas del gobierno progresista y los ejes centrales sobre los cuales se elaboró. Respaldamos las prioridades fijadas por el gobierno en una situación económica compleja. Preservar los niveles de bienestar alcanzados y mejorarlos cuando ello es posible supone asumir políticas macroeconómicas responsables, prudentes y confiables combinadas con políticas sociales adecuadas en materia de salud, educación, empleo y vivienda.

Al mismo tiempo defendemos la educación pública y el salario docente. Se tiene claro que honraremos el compromiso con la educación pública y los docentes uruguayos, así como los incrementos salariales acordados en el convenio colectivo vigente, firmado en el 2010. La mejor defensa de todos los trabajadores se logra a partir de la negociación y cumplimiento de los convenios colectivos acordados, en un marco de tolerancia y respeto. Por ello  rechazamos  las resoluciones sobre desafiliación gremial de docentes con honrosa trayectoria. Consideramos oportuno el adelanto del 3% para los salarios en educación, así como la equiparación de los trabajadores de la UDELAR.

La agenda legislativa no abarca solo el proyecto de  Rendición de Cuentas, su discusión y aprobación. El Parlamento uruguayo tiene planteada la oportunidad de sancionar una ley que apunta a un cambio de paradigma en la forma en que el estado debe tratar de control de daños y prevención del uso de la marihuana. El proyecto de ley propone un abordaje integral que tiene a la salud pública como eje central, asumiendo que el marco legal existente no permite lograr impactos significativos en la salud, la seguridad, la lucha contra el crimen organizado y la calidad de vida de miles de uruguayos.

Junio y julio han sido también meses de memoria y recordación de la resistencia y defensa de la democracia a 40 años del Golpe de Estado. La mejor forma de construir un Nunca Más Dictadura es a través de  una política amplia de promoción y difusión de los derechos humanos que erradique la cultura de la impunidad y afirme la plena vigencia de aquellos.

En ese sentido, es que no puede pasarse por alto la expresión democrática de nuestro pueblo que respaldó la decisión del Parlamento sobre la ley de salud sexual y reproductiva. Nos prepara para otra jornada de pronunciamiento popular sobre la iniciativa de reforma constitucional que propone permitir que los menores de 18 años de edad puedan ser procesados como adultos. Basta ver como, a pesar de los esfuerzos y del refuerzo de las partidas presupuestales, se trata aún a los a los adolescentes en conflicto con la ley penal y la cantidad de presos que abarrotan nuestras cárceles para darse cuenta de que el camino propuesto por el bordaberrismo y su campaña de ley y orden represiva, nada aportará en sentido constructivo alguno. No puede seguirse estigmatizando a los jóvenes a través de iniciativas como ésta, que es innecesaria, inútil e inconducente, producto de una mezquina maniobra electoral. Sin perjuicio de continua reforzando y mejorando  la eficiencia de los servicios de seguridad en la prevención y represión del delito, como se ha venido haciendo bajo los dos gobiernos progresistas, apostamos a prevenir y combatir la violencia a través de la educación y la inclusión social.

Todos conceptos que el Nuevo Espacio explicitó en la declaración de su  Mesa Ejecutiva Nacional del 8 de julio pasado. Haber tenido oportunidad de reflexionar sobre ella durante mi estadía  en el exterior, no me hacen más que ratificar su mensaje final: en esta etapa política, tenemos que afirmar los lineamientos estratégicos del Nuevo Espacio. Por ello convocamos a la movilización permanente en la acción mancomunada del Frente Líber Seregni y del Frente Amplio en su conjunto, que nos conduzca a un tercer gobierno progresista. Y, sin pretensión alguna de originalidad, tenemos presente una cuestión básica:   las tareas relacionadas con la redacción del programa de gobierno  son esenciales para consolidar nuestra  propuesta y seguir avanzando hacia la consecución de nuestro objetivo: un país productivo con justicia social, cabal funcionamiento de las instituciones  democráticas y plena vigencia de los derechos humanos y las  garantías y libertades individuales.