Lista 99000 - Nuevo Espacio - Frente Liber Seregni - Frente Amplio

DOCUMENTOS Y DECLARACIONES

Documento Político a discutirse en el Plenario del Nuevo Espacio

Te dejamos el documento para leer:

 

Las elecciones internas del 27 de mayo: las luces y las sombras.  Nuestros candidatos, nuestra participación, nuestro compromiso.

A dos meses de la elección del nuevo presidente de Frente Amplio, nuestro Partido, el  Nuevo Espacio, asume con entusiasmo este nuevo desafío que implica elegir de manera directa, por  parte del pueblo frenteamplista, a quien tendrá el honor y la más alta responsabilidad de representar y dirigir a nuestra fuerza política en  los próximos años.

En diciembre pasado, en el documento político sometido al último Plenario Nacional, señalábamos que el nuevo mecanismo electoral   solo sacudiría el desinterés y la abulia que percibíamos en  gran parte de la militancia  si se lograba  que en la elección de Presidente participaran diferentes candidatos, permitiendo así que decenas de miles de ciudadanos frenteamplistas se sintieran realmente convocados a participar.

Decíamos también que para el Nuevo Espacio, que creó, junto a otros sectores y participa cotidianamente en la vida  del FRENTE LIBER SEREGNI, era condición necesaria que en esa elección interna compareciera unido en apoyo de un candidato que pudiera interpretar la sensibilidad  de sectores  muy importantes del electorado frenteamplista.

Ambas condiciones están hoy cumplidas.  Estamos orgullosos de que para esta importante instancia, nuestro partido, junto a todo el Frente Líber Seregni, haya resuelto acompañar la candidatura de la compañera Mónica Xavier, propuesta por el  Partido Socialista, organización política de  trayectoria histórica dentro de la izquierda uruguaya, una de aquellas que fundaran el Frente Amplio en 1971 y junto a la cual  el Nuevo Espacio integra la Internacional Socialista. 
Sin ninguna  duda, la candidatura  de esta compañera es un hecho político trascendente, en el que a nuestro juicio se expresa la necesidad de actualizar y renovar a nuestra fuerza política, al tiempo que se asegura el respeto de los equilibrios políticos  y la ausencia de hegemonías sectoriales, principios que permitieron el nacimiento, el desarrollo y los triunfos electorales del Frente Amplio.


La senadora Mónica Xavier es una compañera de vasta trayectoria en la estructura central del FA, en la que desempeñó múltiples  responsabilidades, entre las que señalamos la presidencia de la Comisión Nacional de  Organización, en el período en que el Dr. Tabaré Vázquez fue Presidente del Frente Amplio. Es una dirigente política de primer nivel, electa senadora en los comicios de 1999, reelecta en 2004 y en 2009 y es, sobre todo, una luchadora incansable por la democracia, los ideales progresistas, y en particular por la igualdad  y por los derechos de los más débiles.

Mónica  ha demostrado cabalmente su capacidad como senadora y como dirigente de la izquierda uruguaya, promoviendo la articulación con compañeros de otros sectores y partidos del FA así como también ha demostrado  su capacidad para construir con las organizaciones sociales soluciones para problemas complejos que la sociedad reclama. Ha demostrado que como mujer ha sido y es sensible a la problemática particular que sufren aún, lamentablemente, las mujeres en nuestra sociedad. Esta es una de sus mejores cartas de presentación.

En esta instancia el esfuerzo de nuestros militantes se desplegará en dos direcciones.  Para el Nuevo Espacio es  tan prioritario  que Mónica asuma la presidencia del Frente Amplio, como que nuestro partido mantenga, y si es posible mejore, su representación en el Plenario y la Mesa Política. La voz y la presencia de los nuevoespacistas dinamizarán cada uno de los órganos de decisión del Frente Amplio, con propuestas movilizadoras para que la izquierda llegue potenciada a las elecciones del año 2014. Nuestra presencia ayudará a equilibrar al propio Frente Amplio, a fin de que ningún sector pueda inclinar la relación de fuerzas a su favor, generando o dando paso a una fuerza política que se estrecharía en lugar de ampliarse, como todos deseamos.

Por todo ello, podemos decir  hoy con plena satisfacción que convocamos a todos los militantes del Nuevo Espacio a trabajar incansablemente de aquí al 27 de mayo para obtener un masivo apoyo de los ciudadanos frenteamplistas, a Mónica Xavier como Presidente del Frente Amplio y a Rafael Michelini, como nuestro representante  en la Mesa política del Frente Amplio, así como a todos nuestros compañeros candidatos al Plenario Nacional y a los Plenarios Departamentales.


Celebramos haber llegado finalmente  a la elección directa de presidente, la presentación de múltiples candidaturas  y nuestra opción, junto a todo el FLS por la candidatura de Mónica. Es sin duda el más importante de los cambios reglamentarios finalmente logrados luego de un complejo y extenuante  proceso de deliberación interna, en el que nuestro partido participó comprometiendo durante meses el trabajo de sus dirigentes. Quedaron en el debe cambios muy importantes que debieron haberse aceptado, en interés del futuro del Frente. Pero de todos modos, lo logrado representa  un cambio muy importante, al dejar en  manos de la ciudadanía frentista una decisión que es trascendente para nuestra fuerza política. El Nuevo Espacio se jugó desde el inicio de la discusión: la elección del presidente del FA debía ser por voto directo, con adhesión simultánea, sin ninguna clase de restricciones, porque este es el único camino para reanimar la mística militante frenteamplista.

Hoy lamentamos tener que decir,  sin ambigüedades,  que la resolución del Plenario celebrado el día 17, en cuanto impide que un legislador en ejercicio ocupe la presidencia del Frente Amplio, es profundamente equivocada. Arriesga chocar de nuevo frontalmente con la voluntad de muchos frentistas que no aceptarán una vez más que desde la cúpula se les diga a quien pueden o no pueden votar.  Los Frenteamplistas quieren decidirlo ellos, y tienen perfecto derecho y razón para hacerlo. Además, esta resolución afecta la imagen del Frente Amplio. Después de tomar una decisión audaz, profundamente renovadora y participativa, que moviliza al militante de a pie y que abre las puertas para que la gente decida, aprobamos resoluciones de carácter reglamentario, no estatutarias, sin la construcción del consenso requerido para este tipo de normas, que limitan, en definitiva, el derecho a decidir de la gente.  A nuestro entender sin fundamento alguno.

Esta resolución  puede producir consecuencias políticas negativas, entre ellas la de  limitar o desestimular  la más  amplia convocatoria posible de la ciudadanía frentista el 27 de mayo, que es para el Nuevo Espacio  uno de los objetivos centrales de todo este proceso.  Es como si no se quisieran ver las razones profundas de la caída de participación militante en las estructuras de nuestra fuerza política, un fenómeno particularmente preocupante.


Debe comprenderse, como también señalamos en nuestro documento de diciembre, que una de las premisas básicas de continuidad de los gobiernos frenteamplistas, continuidad necesaria para completar y consolidar el cambio progresista,  es la construcción de un Frente  cada vez más Amplio y democrático, capaz de recuperar su dinamismo, asumir la iniciativa política, convocar a los jóvenes, las mujeres, las redes, a la multitud de frentistas que hoy están desmotivados para militar.  

Y fundamentalmente creemos, y esto hay que decirlo con toda claridad, que ante decisiones como esta, es necesario reafirmar  que el carácter esencialmente democrático del Frente Amplio se extiende a todos los significados del concepto.

El Frente Amplio se construyó como una fuerza política democrática. Lo ha sido, lo es y lo será.  Porque nació interpretando los más profundos anhelos de nuestro pueblo, consustanciado con las libertades políticas y la democracia desde los inicios de la formación nacional. Y porque los líderes que lo crearon, en un ejemplo de grandeza personal y de amplitud política que no tiene similares en el mundo, reivindicaban la plena vigencia del estado de derecho y señalaron el camino democrático del pronunciamiento popular en elecciones libres como aquél que seguirían  para llegar al gobierno y desde él alcanzar sus objetivos de libertad y justicia social. Un gobierno que se ejercería, en el marco de la Constitución de la República, máxima garantía de los derechos de todos los uruguayos.
Un compromiso fundacional que se honró, estrictamente, cuando, treinta y cuatro años después de haberlo asumido, el Frente Amplio llegó al gobierno.

Y naturalmente, ese profundo compromiso con la democracia, se extendió (y solo puede entenderse y resultar creíble si se extiende así), a las formas organizativas y a la  vida política interna de la nueva fuerza, que fue  pensada para promover la más amplia participación democrática de todos los ciudadanos, en las condiciones propias de la época.  

Nuestro compromiso con la democracia, su práctica en nuestra vida orgánica, junto a la amplitud, el respeto a los equilibrios políticos  y  la inexistencia de hegemonías sectoriales fueron las condiciones  que aseguraron y permitieron la existencia, el desarrollo y la victoria electoral del Frente Amplio.

El pueblo uruguayo confió en el Frente Amplio no solo porque lo convenció su programa de gobierno y lo ratificó en un segundo mandato por haber cumplido a cabalidad con el mismo, sino que también lo hizo porque demostró  en la práctica y contra todos los pronósticos de la derecha, que es una fuerza profundamente democrática y plural, una fuerza política que se ha caracterizado por la unidad y fraternidad de sus integrantes.

Son los frenteamplistas los únicos que deben decidir quién es el candidato más indicado para presidir nuestra fuerza política en la  etapa preelectoral que se avecina.  Y solo si ellos lo deciden resultaría  aceptable una restricción como la adoptada, a la que nos opusimos y nos seguiremos oponiendo.

Ante esta compleja situación se imponen finalmente algunas reflexiones. Será necesario el máximo esfuerzo por parte de los militantes del Nuevo Espacio para contribuir a la elección de la compañera Mónica como presidente de nuestra fuerza política. El mismo esfuerzo que será necesario para lograr  que Rafael Michelini nos represente en la Mesa Política.

Es necesario reanimar y tensar en el escaso tiempo disponible nuestra estructura organizativa, debemos salir a los barrios y pueblos a hablar con lo frenteamplistas en primer lugar y después con todos aquellos que quieran adherir al Frente Amplio, pidiéndoles  que confíen una vez más en nosotros, dándonos su voto.

Es ingenuo pensar que esta campaña será fácil y no requerirá  trabajo político, ¡todo lo contrario!  Esta será una campaña electoral sumamente politizada y que exigirá de cada uno de nosotros el máximo de compromiso militante. Los frenteamplistas quieren escuchar un mensaje que contenga argumentos ideológicos, pero también quieren oír cuáles son nuestras propuestas para adecuar nuestra  fuerza política a las nuevas realidades sociales y tecnológicas que nos toca vivir. Esas iniciativas serán las que los convenzan de que vale la pena ir a votar el 27 de mayo al comité de base y hacerlo por Mónica y por la 99.000.

 

El electorado frenteamplista conoce muy bien cuales han sido los logros de nuestro gobierno, la reducción de la pobreza, la distribución del ingreso   y los altos niveles de empleo y bienestar alcanzados gracias a la política económica seguida por los dos gobiernos frenteamplistas. Del mismo modo conoce los problemas de gestión que se presentan en muchos sectores y aspira a que se corrijan.  Pero debemos reconocer que el electorado frenteamplista  está alejado o al menos ha dejado de estar seducido por la lógica de la participación política existente, entiende que su opinión no pesa, que es inerme o se pierde en una estructura burocrática y pesada, en la que nada lo atrae a participar.

Es imprescindible entonces  convencerlos de que su voto y su participación deciden, que no es pura retórica sostener que con ese voto pesarán en algo que importa y que participar en esta elección significa influir de manera trascendente en el futuro de nuestro Frente Amplio, abriendo las puertas a una actualización y renovación cada vez más necesarias si queremos que los ciudadanos nos renueven el mandato de conducir un gobierno de signo progresista.

Recordando al Gral. Liber Seregni decimos:
“El Frente Amplio nace como un compromiso de ideales, de programas, de planes para el país. Nace para cambiar la Historia y sigue teniendo en lo profundo de sí, nuestro compromiso. Lo que nos une por sobre todas las cosas es hacer realidad el ideario artiguista y alcanzar la  patria libre, digna y soberana.  La sociedad más justa, más solidaria, más humana y más participativa. Esa es la razón de ser del Frente Amplio.”

Montevideo, 25 de marzo de 2012.