Noviembre, al menos para mí, es un mes de transición. Los cursos escolares y universitarios, los ciclos laborales, los proyectos personales van llegando a su finalización o al cierre de una etapa. El calendario político no es una excepción. Aquellos que hemos asumido responsabilidades políticas no somos ajenos a este fenómeno. Nos resta esperar que finalice noviembre para poder hacer un balance en diciembre y con la coartada que brinda enero, planificar los meses venideros del año entrante.
Se vienen momentos importantes para el futuro de nuestro Frente Amplio. Desde hace algún tiempo la fuerza política como respuesta a la autocrítica que se fue haciendo creo yo, desde que asumimos la primer administración a nivel Nacional, se propone cambiar. ¿Porque desde ese momento? Porque cuando comenzamos a gobernar nos dimos cuenta que existían, falta de definición o de asumir los nuevos roles, del Partido Frente Amplio.
Una fuerza que nació de la fusión de elementos históricos de las luchas populares, el artiguismo, el advenimiento de los anarquista europeos y su influencia en el nacimiento de nuestra identidad de clase obrera, la influencia de los movimientos políticos internacionalistas, los aportes de sectores de los Partidos Tradicionales, más progresistas, etc. Pero todo esto, para enfrentar el avance de una derecha dura, representante y defensor del statu quo, que era nada más y nada menos que el mantener privilegios y una organización social muy alejada de las grandes mayorías.
¿Qué debe hacer la izquierda en el mundo de hoy?
En cualquier parte y en cualquier tiempo que sea, esa es su esencia y su identidad: construir más igualdad, construir más libertad.
Agosto es un mes de definiciones. El proyecto de ley de Presupuesto Nacional se encuentra en su fase definitoria. Las prioridades no son una novedad pues el gobierno frenteamplista lleva adelante las que señaló una y otra vez, en la campaña electoral del año pasado...
Pasar unos días fuera del país permite siempre una perspectiva más distante sobre los procesos políticos y sociales que atraviesa la sociedad uruguaya, valorar más acertadamente las fortalezas y posibilidades del Uruguay.

Nos encontramos a tan sólo a pocos días de la elección. En Montevideo a diferencia del interior, la campaña electoral, de todos los partidos y de todos los sectores, no se caracteriza por un entusiasmo marcado, ni una gran efervescencia, pese a algunas movilizaciones notables y casi espontáneas del Frente Amplio como “el banderazo” o la presencia masiva en la rambla de Pocitos.
Artículo escrito por el compañero Javier Cha
Desde el inicio del gobierno del Frente Amplio, Uruguay desarrolló un fuerte ritmo de crecimiento de su economía, con cifras de entre 7% y 10% anual, que marcó todo un récord en su historia.
A continuación el último artículo escrito por Javier Cha...