Nuevo Espacio - Frente Amplio
ARTICULOS

Rafael Michelini - La República

A GANAR EN PRIMERA VUELTA

El jueves 23 pasado, se realizó una reunión entre la Vertiente Artiguista, el Partido Comunista y el Partido Socialista para analizar la situación del Frente Amplio con miras al próximo congreso del 13 y 14 de diciembre. Entre otros acuerdos, los participantes decidieron convocar a una reunión de todos los sectores políticos frenteamplistas con representación en el Senado, para compartir la reflexión y la búsqueda de acuerdos.
Esa decisión representó un gran acierto. Los frenteamplistas nos reunimos mucho, es cierto, pero nos cuesta muchísimo separar la paja del trigo y discutir a fondo, planteando con claridad nuestras posiciones. Por ello, la reunión de todos los sectores que se celebró el pasado jueves marcó un rasgo diferente y un comienzo auspicioso. En una atmósfera positiva y de suma cordialidad, cada uno expuso sus razones frontalmente, pero con disposición a avanzar hacia el consenso en los dos capítulos primordiales para la etapa que se avecina: nuestro programa y nuestra fórmula de candidatos.
La posición del Nuevo Espacio en esa reunión no tuvo secretos. Fue un resumen de todo aquello que venimos promoviendo desde hace meses en el Frente Amplio. Primero en reuniones privadas y luego públicamente, en el marco de una orientación definida por un Plenario Nacional y reafirmada por el propio octavo Congreso del Nuevo Espacio. Una orientación que tiene un norte inequívoco: lo más importante es ganar y ganar en primera vuelta, para seguir gobernando y cambiando. Y esa victoria frenteamplista hay que empezarla a construir ahora, en el desarrollo y los resultados que seamos capaces de generar, en el Congreso Extraordinario Zelmar Michelini.
Si somos capaces de conseguir, con voluntad y acuerdos, que el próximo Congreso sea una verdadera fiesta de unidad frenteamplista y si somos capaces de trasmitir y contagiar ese vigor y ese entusiasmo, la victoria estará muy cerca. Si no lo logramos, si el Congreso deviene en decepción, si despilfarramos su capital y la gran oportunidad para el relanzamiento de nuestra fuerza política, entonces, el objetivo de la victoria en primera vuelta se alejará, quizás, definitivamente.
Una derrota del Frente Amplio sería inconcebible. Un enorme retroceso para el país, para los trabajadores y sus conquistas, para los sectores más pobres e indefensos de nuestra sociedad, un golpe tremendo para el progreso y para nuestro proyecto histórico de construir cada día más igualdad. Sería un grave retroceso, en la lucha para avanzar en cuanto a los derechos de la mujer y en los derechos de las minorías. Pero, fundamentalmente, quienes más perderán, serán los niños. Que para los gobiernos blancos y colorados no representaban una prioridad presupuestal y que ahora, con el Frente Amplio, son los destinatarios de más del 43% de la totalidad del gasto social del Estado.
Ganar es la consigna, ganar es nuestra obligación y ganar con mayorías parlamentarias, resulta imprescindible para poder avanzar en nuestras transformaciones y para aprobar importantes reformas que deberemos desarrollar en nuestro segundo gobierno. Sin mayorías parlamentarias, muchas de nuestras principales propuestas quedarían sin sustento político y se convertirían en simples aspiraciones o deseos.
La victoria no está asegurada, hay que construirla y no será fácil, no nos va a caer del cielo. Hay que forjarla y, para ello, hay que hacer mucho más y sentar las mejores bases, para que el triunfo paulatinamente se convierta en realidad. Hay que hacerlo bien y comunicarlo mucho mejor.
No se puede reducir toda nuestra propuesta política a una discusión sobre candidaturas. Pero tampoco debemos incurrir en la ingenuidad de subestimar el peso decisivo que posee la fórmula de candidatos al momento de inclinar el resultado. Son partes de un equilibrio imprescindible. Hace unos seis meses les planteamos a todos los sectores frenteamplistas que necesitábamos cumplir con cinco condiciones fundamentales, para ganar en primera vuelta. Hoy vamos a insistir en ello. Son las condiciones que le dan profundidad política a los acuerdos que se alcanzan y confianza de que se los aborda no solo desde el punto de vista electoral. Para que nadie se llame a engaño, el triunfo viene de la mano de trabajar duro, de hacer bien nuestro trabajo, pero también de generar un clima de acuerdos y de unidad que hagan del congreso una gran fiesta frenteamplista.
La victoria depende de la unidad interna. No hay victoria si tenemos un Frente dividido. No hay entusiasmo militante, ni movilización sin una gran dosis de unidad. Nadie vota una opción política que tiene problemas internos importantes. A todos los uruguayos se les debe asegurar que la fuerza política que gane el gobierno es capaz de mantener su unidad interna. El Frente Amplio así lo hizo en el pasado y así lo debemos hacer ahora. Esa unidad frenteamplista, que nos ha hecho fuertes y nos ha permitido enfrentar todo tipo de situaciones, es una carta principal para el triunfo.
Movilizar a todos los frenteamplistas, en todo el país, es la segunda condición. Tenemos compañeros importantísimos para gestar esa movilización. Debemos contar con Danilo y con el "Pepe", sin ese poder de convocatoria, no se gana. Pero no se gana sin el mejor esfuerzo de la Alianza, de la Vertiente, del Partido Socialista y del Partido Comunista, sin la fuerza y el despliegue que los nuevoespacistas ponemos en cada campaña electoral. Pero necesitamos más, necesitamos todo el esfuerzo y el poder de comunicación de nuestros compañeros de base, de todos los frenteamplistas de a pie. Sin movilización, sin la gente defendiendo la obra del gobierno frenteamplista en cada rincón del país, sin el entusiasmo de todos gestando nuestro segundo gobierno, no hay triunfo posible.
La tercera condición es que desarrollemos una campaña electoral concertada entre todos los sectores del Frente. Por supuesto, cada uno con su perfil, con sus propios énfasis, pero concertando los grandes esfuerzos. Todos vamos a tocar diferentes instrumentos, pero se debe ejecutar una misma partitura. Todos debemos sentirnos incluidos en el proyecto del Frente Amplio. El programa debe unirnos aún más, debe entusiasmarnos, debe ser una verdadera herramienta de campaña. El programa tiene que ser consistente, sólido y es la cuarta condición. No es porque la población examine en profundidad los programas partidarios, sino que constituyen un material relevante para el debate político y un campo fértil para el adversario, cuando hay fallas, errores o debilidades.
Y por supuesto, una fórmula que reúna a nuestros dos mejores candidatos, los de mayor capacidad de convocatoria electoral y acumulación en la opinión pública, es la condición número cinco. Conformar una fórmula ganadora, arrolladora, que ponga a la izquierda rumbo a la victoria en primera vuelta. Y esa fórmula arrolladora no es un mero supuesto o una expresión de deseos. La tenemos aquí y ahora, en el Frente Amplio y está a nuestro alcance: es la fórmula Astori ¬ Mujica, en ese orden, la dupla de candidatos más fuerte y calificada para obtener la confianza de los uruguayos, para afianzar nuestra chance de victoria en primera vuelta, para enfrentar contextos de riesgo para el país, como el que ha provocado la crisis financiera internacional. Sí, ahora, con más razón, Astori ¬ Mujica.

Senador Rafael Michelini , Nuevo Espacio FA
Sábado 1º de noviembre del 2008.

© 2009 NuevoEspacio.org.uy