La edila Shirley Fernández analiza el papel de la mujer en los medios de comunicación...
Los medios de comunicación y en especial la televisión nos bombardean transmitiendo mensajes sexistas, reproductores de la ideología patriarcal de nuestra sociedad. A través de los mismos observamos imágenes masculinas que ocupan los cargos directivos del gobierno, en el parlamento, en los a partidos políticos o los sindicatos y/o bien ausencia de mujeres, si existen, imágenes incompatibles entre si (la tradicional, que refuerza sus roles familiares y la de símbolo sexual y mujer objeto).
Es decir que a través de los medios de comunicación, y especialmente de la publicidad se transmite una imagen de mujer que refuerza roles estereotipados, apuntando en todos los casos de una utilización de la mujer como instrumento de consumo de productos relacionados o bien con la construcción social de su identidad femenina, con su cuerpo y su persona, o bien con la construcción social de su identidad como ama de casa.
Las imágenes que se utilizan para promover el consumo de los diferentes productos e ideologías son alienantes y contradictorias. Vinculan a la mujer con la actividad doméstica, subvalorándola socialmente y explotan su cuerpo como objeto sexual.
Existe una verdadera discriminación de la mujer como noticia, discriminación por el silencio, ignorándola, ridiculizándola o subvalorándola, llegando a ocupar la primera plana sólo cuando la protagonista brinda la imagen de mujer objeto sexual, mujer escándalo, o cuando la noticia que la involucra es innegable por ser tremendamente destacada.
Pensamos que es difícil revertir la realidad de un sistema social sexista donde las mujeres son minorizadas y discriminadas a nivel mundial.
Por ejemplo la ONU a ese nivel señala, que pese a a que las mujeres constituyen aproximadamente el 50% de la población y efectúan el 66% de la totalidad de horas de trabajo (remunerado y no remunerado=, sólo representan el 33% de la fuerza de trabajo remunerada y no reciben más que el 10% de la totalidad de la renta mundial y poseen menos del 1% de las propiedades.
es necesario pues, concientizar a los distintos actores sociales no solamente de la injusticia que entraña la ideología sexista de la mujer, sino de su inconveniencia, ya que se está privando a la humanidad del potencial del 50% de su población.
Un paso al cambio ha de ser instrumentar políticas de vigilancia y control para evitar mensajes sexistas en los medios de comunicación que parcializan la imagen femenina y reproducen roles estereotipados.
Edila Shirley Fernández.